viernes, 19 de enero de 2018

ESCRITORES VIETNAMITAS CONCIENCIADOS DE SU RESPONSABILIDAD SOCIAL


El poeta Huu Thinh, presidente de la Asociación de Escritores Vietnamitas (Foto: VNA)

El primer encuentro “Los escritores y su misión con la unidad nacional” tuvo lugar recientemente en Hanói. Más de 100 autores vietnamitas destacados en el país y residentes en otros 12 del mundo dialogaron acerca de diferentes temas de la literatura nacional y exaltaron la responsabilidad social de los escritores y su papel en la conexión entre los compatriotas en ultramar y su Patria.

En la cita celebrada por la Asociación de Escritores Vietnamitas, su presidente Huu Thinh subrayó que esta institución siempre considera las actividades literarias de la diáspora nacional en el extranjero como una parte inalienable de la literatura del país. Además, estimó que quienes crean obras literarias en el idioma materno o el del país de acogida forman una gran comunidad, y mediante sus obras, generan un amplio círculo espiritual. Además de sus propias creaciones, muchos traducen libros y contribuyen de ese modo a presentar la literatura mundial a los lectores en el país y viceversa.

Efectivamente, el evento ayuda a que los vietnamitas residentes en el exterior se dirijan y vinculen a su tierra de origen, sumándose al mantenimiento y a la promoción de la tradición patriótica y humanitaria del pueblo vietnamita con un alto espíritu de unidad nacional. También propicia mecanismos de coordinación y cooperación entre los autores en ultramar y la asociación de escritores vietnamitas en la creación y presentación de sus obras. Asimismo, permite a los extranjeros conocer mejor sobre los éxitos de Vietnam en su construcción y defensa nacional.

Uno de los participantes del encuentro, el crítico de literatura, Bui Viet Thang, expresó: “Este no es un mero encuentro profesional, puesto que ayuda a conectar a todos los escritores vietnamitas para una mayor comprensión mutua, por medio de los canales cultural y literario. En calidad de representante, creo que después de esta cita, no existirá más la preocupación de si están dentro o fuera de la frontera nacional, y el denominador común sería la solidaridad que garantize el éxito de todos”.

El lema del encuentro recibió una respuesta activa de muchos escritores que viven y trabajan en el extranjero. Una de ellos, Dieu Huong, residente en Suecia, manifestó: “Estoy muy alegre de tener la oportunidad de regresar a mi país y participar en este encuentro. Esta es su primera edición, por eso pienso que aún quedan muchas oportunidades para que los escritores y poetas vietnamitas de todo el globo se citen aquí. A través de este evento, tendrán ideas más profundas sobre el país y el pueblo de Vietnam. Lo considero una buena iniciativa y una preciada oportunidad donde podemos entender los pensamientos de los escritores, poetas y críticos. A mí en particular, me emociona mucho esta ocasión. A través de mis trabajos como poeta, escritora y traductora, he contribuido con mis modestos aportes a promover el desarrollo de la poesía y la literatura de Vietnam en general entre los amigos suecos”.

Algunos escritores estimaron que este encuentro es para enaltecer la responsabilidad social de los poetas vietnamitas en el extranjero para que se relacionen más estrechamente con su tierra de origen mediante sus productos. Estos factores conectan a los miembros de la comunidad vietnamita en ultramar para que se dirijan a la Patria, preserven y promuevan el patriotismo, el humanismo y la tendencia de actuar con clemencia y espíritu de solidaridad.

De acuerdo con el presidente de la Asociación, Huu Thinh, la causa de construcción y defensa nacional ha abierto sus puertas para los talentos literarios tanto dentro como fuera del país. La nueva coyuntura exige a los escritores vietnamitas utilizar la pluma, -su herramienta-, para reforzar la unidad del pueblo sin que pierdan su creatividad y libertad.

Fuente: VOV5

jueves, 18 de enero de 2018

EXPOSICIÓN DE LA ARTISTA MARROQUÍ BOUCHRA KHALILI EN EL CAAC DE SEVILLA


LES QUEDA LA PALABRA

La artista marroquí Bouchra Khalili protagoniza una valiente y emocionante exposición en el CAAC, en la que la creadora dedica su atención a la inclemente realidad de los emigrantes

Bouchra Khalili (Casablanca, Marruecos, 1975) diseña dos espacios políticos y sociales muy distintos entre sí. Median entre ellos 50 años, pero no los separa el tiempo que miden el calendario o el reloj, sino el que han ido modelando las decisiones de los centros de poder.

Del espacio político más alejado en el tiempo (entre 1962 y 1972, aproximadamente) se ocupa la obra llamada Ministerio de Asuntos Exteriores. Dos jóvenes argelinos evocan esos años en los que Argelia, lograda su independencia, se convirtió en refugio de activistas y luchadores políticos. Como Gran Bretaña en el siglo XIX y Francia en el siguiente, Argelia fue, a inicios del último tercio del siglo XX, lugar de acogida de exiliados. Hay un matiz diferencial: Argelia abrió sus puertas sobre todo a dirigentes y activistas: era, pues, territorio de resistencia, no sólo de acogida. De ahí el título de la obra que incorpora fotografías de los lugares de reunión y trabajo de los distintos movimientos de liberación, y un mapa de Argel que localiza cada uno de esos enclaves.

Argel era pues un hervidero de esperanzas. Los jóvenes recuerdan las ideas, palabras y figuras de los líderes de las diversas opciones: palestinos, movimientos descolonizadores africanos, luchadores en Vietnam y Oriente Medio, delegaciones de los Panteras Negras y aun independentistas de Quebec. Argelia era foco de libertad. Por su ejecutoria y su acogida, pero también por las condiciones geopolíticas: el Movimiento de Países No Alineados había alterado la tensión entre bloques militares que monopolizó la política durante la Guerra Fría.

Del mapa de aquel Argel, punto de solidaridad en el Mediterráneo, se pasa a otro mapa bien distinto, el de un mar convertido en barrera y trampa. Son los ocho que componen el Proyecto de mapas de viaje. Sabemos de la etapa final del viaje de los inmigrantes. Pero en la obra de Khalili un rotulador indeleble marca las idas y venidas de viajes que siempre pueden ser a ninguna parte. Caminos inciertos, encarcelamientos, expulsiones, forzados desvíos, trabajos míseros para poder pagar la etapa siguiente. Un viaje de años para terminar en un centro de acogida y quizá devueltos al país de origen. Sí, las cosas han cambiado en medio siglo: los devotos del liberalismo deberían explicar cómo cohonestan su declarado humanismo con los deshumanizados efectos del mercado y la geopolítica.
En el mismo sentido impresiona una tercera obra, El marinero. Un joven filipino narra su vida y su trabajo, imperados por las exigencias de un buque de carga. Mientras, las máquinas del puerto de Hamburgo, exactas y anónimas, apenas precisan la intervención humana. Una misma lógica, la de la mercancía, mueve contenedores y grúas en los muelles, y conforma, con el mismo silencioso rigor, la vida del marinero.

Otras dos obras de la muestra se centran en las minorías emigrantes que han logrado un asentamiento más o menos firme. La autora no filma sus vidas sino sus palabras. Es un acierto. Puede que nadie llegue a cruzar el umbral de la ciudadanía (al margen o no del imperio de la ley, poco importa) hasta que no hace uso de su palabra. Esto hacen los protagonistas de la trilogía Speeches. Más que Discursos, como reza la traducción, el término indica actos o ejercicios de habla. En la tercera parte de la trilogía los hablantes dan cuenta de su situación. Son latinoamericanos en Estados Unidos (también les dedica la serie Pies húmedos). Como también ocurre en los países europeos (incluso en los reticentes a acoger emigrantes y refugiados), en Estados Unidos coexiste el rechazo al emigrante con la explotación de los sin papeles que, por ser tales, son más baratos, esto es, peor pagados y peor tratados. Un tono distinto tiene la primera parte de la trilogía: quienes hablan lo hacen para afirmar su identidad. Emplean textos de líderes políticos (de Abdelkrim a Malcolm X) o de poetas que fraguaron la identidad de aquellos a quienes se les niega. Son textos breves pero con el vigor de la autoafirmación y la emoción de quienes luchan por ella. En la segunda parte de la trilogía hablan emigrados que trabajan en Génova: no se quejan, proponen. Dicen cómo debiera organizarse la vida. Son ya ciudadanos o al menos están decididos a serlo.

En parecida dirección corre el vídeo más extenso, La sociedad de la tempestad. Lo protagonizan tres atenienses. Ninguno de ellos nació en Grecia. Llegaron de lugares diversos pero se reúnen para hacer una suerte de periódico escénico que analiza cuanto ocurre en Grecia, Europa y el Mediterráneo, y piden responsabilidad, civismo y solidaridad.

Sobre los contrastes de las dos primeras obras, jirones más que jalones de la utopía y muestra de la cruel indiferencia de la globalización, la voz y la palabra de los desplazados son semillas de esperanza. Esa es la valiente propuesta de Bouchra Khalili.
Bouchra Khalili. Centro Andaluz de Arte Contemporáneo (en coproducción con Jeu de Paume). Hasta el próximo 4 de marzo.

Juan Bosco Díaz-Urmeneta. Fuente: Diario de Sevilla

miércoles, 17 de enero de 2018

LA EXPOSICIÓN "ACUCIOSA" MUESTRA LOS DOS VIAJES DE DIEGO RIVERA A LA URSS

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Cartel de propaganda soviética Encuentros deportivos por la paz (sin fecha), cortesía del Museo Casa Estudio Diego Rivera y Frida Kahlo/INB
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La marcha del pueblo (1956), de Diego Rivera, colección Banco Nacional de México
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7 de noviembre en Moscú (1928), por Diego Rivera. Colección San Antonio Art Museum
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Hombre con cigarrillo (1913), Diego Rivera. Modern Art Museum Foundation Merry MacMasters

Un tema que no se verá en la exposición Diego Rivera y la experiencia en la URSS es el de los alcatraces. En cambio, los dos viajes que el pintor y muralista realizó a la extinta Unión Soviética, primero en 1927 y luego en 1955, son objeto de una revisión exhaustiva de los dos recintos que llevan su nombre.
Los museos Casa Estudio Diego Rivera y Frida Kahlo, y Mural Diego Rivera alojan 289 piezas, entre óleos, acuarelas, dibujos, objetos, documentos, fotografías, carteles y video.

Esta profunda y acuciosa investigación, nacida de los archivos que resguarda el Museo Casa Estudio, fue trabajada por los curadores María Estela Duarte y Mariano Meza Marroquín, quienes entregaron una investigación original, que se basa en nuevas informaciones y abordajes sobre temas tal vez muy conocidos, estudiados mediante enfoques también conocidos, para llegar a las conclusiones de siempre, expresó en rueda de prensa Luis Rius Caso, director de ambos recintos.
La exhibición arroja luces y corrige errores. Por ejemplo, tres acuarelas cuyos personajes siempre fueron catalogados como arroceros de Veracruz, gracias a la bitácora de Emma Hurtado, cuarta esposa de Rivera, fueron identificados como rusos.

Según Rius Caso la exposición cierra el triángulo que propuso Bertram Wolfe para estudiar a Rivera, cuyas aristas contemplaron, además, el nacionalismo mexicano y sus múltiples vertientes, así como su relación con Estados Unidos.

En el Museo Casa Estudio Diego Rivera y Frida Kahlo, ubicado en Altavista esquina Diego Rivera, San Ángel, se exhibe el primer núcleo de la exposición referente al artista guanajuatense en Montparnasse, París, en 1909, donde conoció y retrató a varios colegas rusos, así como obra relacionada con su primer viaje gracias a una invitación para asistir al décimo aniversario de la revolución rusa. Duarte habló de la dificultad de localizar dichas obras y consideró que falta 30 por ciento.

Está expuesto lo que estuvo a nuestro alcance para recuperar, agregó. En México hay pocos dibujos y cuadros, en el Museo de Arte Moderno en Nueva York están las acuarelas del desfile del primero de mayo que no nos prestaron.
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Retrato de Diego Rivera (1913), de Alexandre Zinovie, de la colección Juan Antonio Pérez Simón
También, intentamos con mucho tiempo de anticipación que el Museo Puskin nos prestara un cuadro de la esposa del embajador ruso que Diego pintó en 1929, de regreso del viaje; sin embargo, tampoco pudo llegar a tiempo.

Igualmente, faltarían revisar los archivos del hospital Botkin, del Ejército Rojo, de la Academia de Bellas Artes, del desfile del décimo aniversario de la revolución rusa, entre otros.

Por su parte, el Museo Mural Diego Rivera, localizado en Colón 7, Centro Histórico, muestra obra representativa del viaje de 1955 a la URSS que surgió a raíz de un reconocimiento que se le concedió al artista.

Ya enfermo de cáncer, Rivera quiso aprovechar la ocasión para someterse a la cobaltoterapia. Para este núcleo se contó con el archivo de Emma Hurtado, quien lo acompañó en el viaje, que fue facilitado por su sobrino, el arquitecto Juan Hurtado.

Un punto de enlace entre los dos recintos es una serie de carteles que la investigadora Valentina García Burgos encontró en su momento en la Casa Estudio. También dio con unas placas fotográficas que el gobierno soviético había dado a Rivera para realizar murales en 1927. Tras ser restaurados, una docena de los carteles se muestran en el recinto del centro, mientras dos más se exhiben en San Ángel.

Los carteles son de la época 55/56 y demuestran que Diego pudo acoplarse al sistema del realismo socialista.

La exposición deja de manifiesto lo que significó Rusia en la vida de Rivera desde 1909 hasta su muerte. Aparte de llevar toda la parte de la doctrina socialista a sus murales, amó a esa nación hasta el último de sus días, precisó Duarte.

La muestra se hará acompañar de un catálogo que será de estudio obligado, aseguró la curadora, quien auguró que ésta será una exposición impactante: Estoy segura de que de Estados Unidos, Rusia y muchos otros lados van a voltear a verla

Fuente: La Jornada

martes, 16 de enero de 2018

"MACHINES", EL DOCUMENTAL QUE SACA A LA LUZ LA OTRA REALIDAD DEL FAST FASHION

Título: Machines
Dirección: Rahul Jain
Producción: Rahul Jain, Iikka Vehkalahti, Thanassis Karathanos
Fotografía: Rodrigo Trejo Villanueva
Sonido: Susmit "Bob" Nath
Edición: Rahul Jain, Yaël Bitton
Año: 2016
Sinopsis: Hipnótica, laberíntica y desoladora. Miles de trabajadores exhaustos, interminables jornadas laborales de 12 horas y una inmensa fábrica textil en Surat, una ciudad industrial en el noroeste de la India. La cámara viaja ligera entre los pasillos de este inframundo invisible, donde humanos y máquinas son la misma cosa. El cineasta Rahul Jain debuta con una obra valiente y personal. Las cortas conversaciones que mantiene con los trabajadores nos descolocan y añade una nueva capa de lectura a un film que va más allá de la denuncia de la explotación laboral. Observamos incrédulos una realidad dramática que nos atrapa por su esplendor sonoro y visual. Una mirada dura, y a la vez de una sensibilidad extraordinaria, a la explotación de los trabajadores de las fábricas de los países en vías de desarrollo que nos obliga a replantearnos si las dinámicas productivas del mundo en el que vivimos son las más idóneas.

"MACHINES", EL DOCUMENTAL QUE SACA A LA LUZ LA OTRA REALIDAD DEL FAST FASHION


Jornadas de 12 horas, condiciones precarias, poca seguridad y sueldos de 3 dólares. Este documental nos muestra el corazón de muchas empresas textiles en la India.

El director Rahul Jain muestra una visión íntima y real del trabajo en una fábrica textil de Guyarat, India. Para ello, hace que la cámara sea la encargada de guiar al espectador a través de una gigantesca nave llena de máquinas. Una imagen que muestra cómo los trabajadores realizan un esfuerzo físico en unas condiciones infrahumanas y lleno de riesgos y dificultades. En este reportaje Jain invita al espectador a que reflexione sobre las condiciones de vida, las condiciones laborales y las desigualdades existentes entre países. Se estrenó el pasado 19 de mayo en Reino Unido con muy buenas críticas y además ha sido galardonado con el premio a mejor fotografía en el festival de Sundance en esta última edición.

En una entrevista reciente para Dazed, el joven director de tan solo 25 años habla sobre el momento en que decidió rodar este documental, Jain cuenta que él “no entendía la desigualdad, siempre sentía curiosidad por ella, y sobre lo que podía hacer al respecto. Un día, mi maestro dijo: “Tienes que hacer trabajo sobre algo que conoces, en algún lugar que sientas que perteneces”. Fue entonces cuando la idea de la fábrica vino a mí”.

Machines muestra solo una fábrica pero a la vez representa a las miles de personas que se encuentran en una situación similar, un trabajo del cual no pueden escapar y donde la lucha por mejorar sus condiciones es imposible sin colaboración y unidad. “Es sólo una fábrica: hay 1300 en un espacio de cuatro kilómetros cuadrados, que emplean a más de un millón y medio de personas”, afirma el director.

Un documental extraordinario gracias a la visión de Rahul que no busca ofrecer un dramatismo incensario o forzar una situación, simplemente muestra al espectador la realidad. Entrevistas a trabajadores que narran la rutina de un trabajo monótono, con jornadas de más de 12 horas y un sueldo de 3 dólares.

Pero al fin y al cabo, tal y como afirma Rahul, en el momento de la elección de la fábrica se encontró con esta oportunidad “Ésta era la más conocida, en la que todos los trabajadores querían trabajar”. Los trabajadores necesitan el dinero para poder mantener a sus familias dentro de una pobreza extrema y por eso quieren trabajar y cumplen con su trabajo, pero ¿dónde queda el papel de las empresas y su responsabilidad con los trabajadores?.

Fuente: Carolina Romeu (VEIN)

PROYECCIONES DEL DOCUMENTAL EN ESPAÑA: https://eldocumentaldelmes.com/es/doc/machines-2/

VER TRAILER:


lunes, 15 de enero de 2018

99 ANIVERSARIO DEL ASESINATO DE ROSA LUXEMBURGO Y KARL LIEBKNECHT


UN LLAMAMIENTO A LOS TRABAJADORES DEL MUNDO

Rosa Luxemburgo, Karl Liebknecht, Klara Zetkin y Franz Mehring


¡PROLETARIOS! ¡Hombres y Mujeres del Trabajo! ¡Camaradas!

¡Ha llegado la revolución a Alemania! Las masas de soldados que durante años han sido conducidos al matadero por el bien de las ganancias capitalistas, las masas de trabajadores que por cuatro años fueron explotadas, aplastadas y hambreadas, se han sublevado. El militarismo prusiano, esa temible herramienta de la opresión, ese azote de la humanidad- yace roto en el suelo. Sus más notorios representantes, y por lo tanto los más notorios de los responsables de esta Guerra, el Kaiser y el Príncipe Coronado[*] han huido del país. Los consejos de trabajadores y soldados se han formado por todos lados.Trabajadores de todos los países, no decimos que en Alemania todo el poder reside en la actualidad en manos del pueblo trabajador, que el completo triunfo de la revolución proletaria se ha logrado. Todavía se sientan en el gobierno todos aquellos socialistas que en agosto de 1914, abandonaron nuestra más valiosa posesión, la Internacional, quienes durante cuatro años traicionaron a la clase trabajadora alemana y a la Internacional.

Pero, trabajadores de todos los países, ahora el proletariado alemán mismo les habla a ustedes. Creemos que tenemos el derecho de aparecer ante vuestro foro en su nombre. Desde el primer día de esta Guerra procuramos cumplir con nuestro deber internacional peleando contra ese gobierno criminal con todas nuestras fuerzas marcándolo como el único verdaderamente culpable de la Guerra.

Ahora, en este momento, estamos justificados ante la historia, ante la Internacional y ante el proletariado alemán. Las masas coinciden con nosotros entusiastamente, constantemente amplían círculos del proletariado compartiendo la convicción que ha llegado la hora de un ajuste de cuentas con el gobierno de la clase capitalista.Pero esta gran tarea no puede ser realizada sólo por el proletariado alemán, sólo puede pelear y triunfar apelando a la solidaridad de los proletarios de todo el mundo.

Camaradas de los países beligerantes, estamos conscientes de su situación. Sabemos sobradamente que sus gobiernos, ahora que han ganado la victoria, están encandilando los ojos de muchos estratos del pueblo con la brillantez superficial de su triunfo. Sabemos que tal éxito se debe al éxito del asesinato de hacer olvidar sus causas y objetivos.

Pero sabemos también que en vuestros países el proletariado realizó los más temibles sacrificios de carne y sangre, que está harto de la horrorosa carnicería, que el proletariado está ahora regresando a casa, y que encuentra necesidad y miseria allí, mientras las fortunas que ascienden a billones se amontonan en las manos de unos pocos capitalistas. Él ha reconocido, y continuará reconociendo que vuestros gobiernos, también han llevado a cabo la guerra por el bien de los grandes ricos. Y él luego percibirá que cuando vuestros gobiernos hablan de "civilización y justicia" y de "la protección de las naciones pequeñas", se refieren a las ganancias capitalistas tan ciertamente como lo han hecho los nuestros cuando hablaban de la "defensa del hogar", que la paz de "la justicia" y de la "Liga de las Naciones" no son sino parte del mismo tipo de crápulas que generaron la paz de Brest-Litovsk. Aquí tanto como allá la misma desvergonzada lujuria por el botín, el mismo deseo de opresión, la misma determinación de explotar al límite el predominio brutal del acero asesino.

El imperialismo de todos los países no sabe de "entendimientos", sólo reconoce un derecho- las ganancias del capital: conoce sólo un lenguaje- la espada: sabe sólo de un método- la violencia. Y si está ahora hablando en todos los países, en los vuestros tanto como en los nuestros, acerca de la "Liga de las Naciones", "del desarme", "de los derechos de las naciones pequeñas", "de la autodeterminación de los pueblos", es meramente usando las frases trilladas de los gobernantes con el propósito de arrullar hasta el sueño la vigilia del proletariado.

¡Proletarios de todos los países! ¡Esta debe ser la última Guerra! Se lo debemos a los doce millones de víctimas asesinadas, se lo debemos a nuestros hijos, se lo debemos a la humanidad.

Europa ha sido arruinada por esta masacre maldita. Doce millones de cuerpos cubren las escenas de este crimen imperialista. La flor de la juventud y lo mejor del poder de los hombres de los pueblos han sido arrancados. Incontables fuerzas productivas han sido aniquiladas. La humanidad está al borde de la muerte por un derramamiento de sangre sin precedentes en la historia. Vencedores y vencidos están al borde del abismo. La humanidad está amenazada por el hambre, un detenimiento de todo el mecanismo de producción, las plagas y la degeneración.

Los grandes criminales de esta temible anarquía, de este caos desencadenado-las clases dominantes-no son capaces de controlar su propia creación. La bestia del capital que evocó el infierno de la guerra mundial es incapaz de desterrar, de restaurar el orden real, de asegurar pan y trabajo, paz y civilización, justicia y libertad, a la humanidad torturada.

Lo que las clases gobernantes preparan como paz y justicia es sólo una nueva obra de la fuerza brutal desde la cual la Hidra de la opresión, levanta sus miles de frescas y odiadas cabezas.

Sólo el socialismo está en posición de completar el gran trabajo de la paz permanente, de curar los miles de heridas por las que sangra la humanidad, de transformar los claros de Europa, pisoteados por el paso del jinete apocalíptico de la guerra, en jardines florecientes, de conjurar diez fuerzas productivas por cada una destruida, de despertar todas las energías físicas y morales de la humanidad, y de reemplazar odio y disenso con solidaridad interna, armonía y respeto por cada ser humano.

Si los representantes de los proletarios de todos los países pudiesen sujetarse las manos bajo la divisa del socialismo con el fin de hacer la paz, entonces la paz se conseguiría en unas pocas horas. Entonces no habría disputas acerca de la orilla izquierda del Rin, la Mesopotamia, de Egipto o las colonias. Entonces sólo habrá un pueblo: los esforzados seres humanos de todas las razas y lenguas. Entonces sólo habrá un derecho: la igualdad de todos los hombres. Entonces sólo habrá un objetivo: prosperidad y progreso para todos.

La humanidad enfrenta la alternativa: disolución y caída en la anarquía capitalista, o regeneración a través de la revolución social. Ha llegado el hora de decidir. Si creen en el socialismo, ahora es el momento de demostrarlo en los hechos. Si son socialistas, ahora es el momento de actuar.

Proletarios de todos los países, si ahora los sumamos para un esfuerzo común no se hará por el bien de los capitalistas alemanes quienes, bajo la etiqueta de "la Nación Alemana", están tratando de escapar a las consecuencias de sus propios crímenes: se estará haciendo por vuestro bien tanto como por el nuestro. Recuerden que si los capitalistas vencen, están dispuestos a ahogar en sangre nuestra revolución, a la cual temen tanto como a la propia. Ustedes mismos no se han vuelto más libres a partir de la "victoria", sólo se han vuelto aún más esclavos. Si vuestras clases gobernantes tienen éxito en estrangular la revolución proletaria en Alemania, y en Rusia, entonces se volverán contra ustedes con redoblada violencia. Vuestros capitalistas esperan que la victoria sobre nosotros y sobre la Rusia revolucionaria les dará el poder para azotarnos con un látigo de siete colas.

Por esto el proletariado de Alemania mira hacia ustedes en esta hora. Alemania está preñada de la revolución social, pero el socialismo sólo puede ser realizado por el proletariado mundial.

Y de allí, que los llamamos: "¡Levántense para luchar! ¡Levántense para la acción! ¡El tiempo de los manifiestos vacíos, las resoluciones platónicas, y las palabras rimbombantes se ha ido! ¡La hora de la acción ha dado la Internacional!" Les pedimos que elijan consejos de trabajadores y de soldados en todas partes que tomarán el poder político, y junto a nosotros, restableceremos la paz.

Ni Lloyd George[**] ni Poincaré[***], ni Sonnino[****], ni Wilson[*****], ni Ersberger[******] ni Scheidemann[*******], serán admitidos para hacer la paz. La paz debe concluirse bajo la divisa ondeante de la Revolución Socialista mundial.

¡Proletarios de todos los países! Los convocamos a completar el trabajo de la liberación socialista, a darle un aspecto humano al mundo desfigurado y a hacer verdad aquellas palabras con las cuales a menudo nos saludábamos unos a otros en los viejos días y que cantábamos mientras partíamos: "y la Internacional será la raza humana".

[*] Kaiser es el título alemán que significa "Emperador". Guillermo de Prusia (1882 - 1951) fue el último príncipe coronado de Prusia y Alemania. Era el hijo mayor de Guillermo II, emperador de Alemania.

[**] David Lloyd George (1863-1945) Liberal, primer ministro de Gran Bretaña desde 1916 hasta 1922. Co-autor del Tratado de Versalles y uno de los organizadores de la intervención militar contra la Rusia soviética.

[***] Presidente de Francia (1913-1920) y primer ministro (1912, 1922-1924, 1926-1929).

[****] Sidney Sonnino (1847 - 1922) fue un político italiano. Fue primer ministro de Italia en 1906 y en 1909-1910. Se definía como político aperturista y partidario del sufragio universal.

[*****] Wodrow Wilson (1856-1924): en 1911 fue elegido Gobernador de Nueva Jersey por el Partido Demócrata, cargo que desarrolló hasta 1913. Candidato presidencial por Partido Demócrata en las elecciones 1913, elecciones que ganó y que le convirtió en el 28º Presidente de los Estados Unidos. Su presidencia estuvo marcada por el intervencionismo hacia Iberomérica.

[******] Matthias Erzberger (1875-1921) Político y economista alemán. Dirigió el grupo político católico zentrum. Una vez instalada la república, alcanzó puestos importantes dentro del gobierno, entre ellos la vicepresidencia en 1919. Poco a poco varió su política representando la izquierda del movimiento católico. En 1921 fue asesinado por militares nacionalistas.

[*******] Scheidemann, Philipp (1865-1939): fue un político alemán. De orientación socialdemócrata, en 1918 fue nombrado secretario de Estado en el Gabinete del príncipe Maximiliano de Baden; exigió la abdicación de Guillermo II y, tras dimitir, el 9 de noviembre de 1918 proclamó, junto con Ebert, la República alemana. Miembro del Consejo de los Delegados del Pueblo, y en 1919 de la Asamblea Nacional de Weimar, así como primer ministro del Reich, dimitió de su cargo en protesta por el Tratado de Versalles.

Escrito a fines de noviembre de 1918.

Primera Publicación: Die Rote Fahne (La bandera Roja), del 25 de noviembre de 1918.

Fuente digital de esta edicion: Luxemburg Internet Archive (marxists.org) 2002, 2003.

Traduccion: Traducido por Gabriela Vino para el Ceip.org

Transcripcion/html: Rodrigo Cisterna, Abril de 2014.

domingo, 14 de enero de 2018

"EL COMISARIO DEL PUEBLO DE DEFENSA, MARISCAL DE LA UNIÓN SOVIÉTICA, K. E. VOROSHILOV, ESQUIANDO", DE ISAAK BRODSKY


El comisario del pueblo de Defensa, mariscal de la Unión Soviética, K. E. Voroshilov, esquiando
Isaak Brodsky
1937
Oleo sobre lienzo
210 x 265 cm


El retrato que hio Brodsky del mariscal Vorsoshilov, uno de los más fervientes mecenas del Realismo Socialista, es una obra maestra de la ideología naturalizadora. Sitúa al jefe del más importante aparato militar del Estado, el Ejército Rojo, en una fusión perfecta de pacífico tiempo libre y la naturaleza más detallada de un paisaje ruso. La exposición naturalista, sin embargo, tiene su origen en el aparato técnico oculto de la reproducción fotográfica.

Kliment Efremovich Voroshilov

(Verjneye, 1881 - Moscú, 1969) Militar y político soviético. Fue uno de los más estrechos colaboradores de Josif Stalin, tras cuya muerte en 1953 pasó a ocupar la presidencia de la Unión Soviética, puesto que ocupó hasta 1960. Durante su época en la clandestinidad fue conocido con el sobrenombre de Vorlodik.

Era hijo de un ferroviario y de una asistenta, y debido a la pobreza de su familia tuvo que comenzar a trabajar en las minas Golubav cuando contaba con siete años. A los 16 años se sintió atraído por los diferentes grupos revolucionarios que surgieron en Rusia, y fundó una célula revolucionaria entre los trabajadores de la planta metalúrgica de Alchevsk donde trabajaba. Promovió en 1899 la celebración de una huelga en su lugar de trabajo, lo que provocó su primera detención. En 1903, tras trasladarse a Lugansk, se afilió al partido bolchevique, motivo por lo que fue arrestado varias veces por la policía zarista.

Durante la revolución de 1905 fue el encargado de organizar el levantamiento de los trabajadores de Lugansk. Fue elegido al año siguiente presidente del soviet de dicha ciudad, en cuya condición participó como delegado en el 4º Congreso de su partido celebrado en Estocolmo, donde empezó a colaborar con Lenin. Fue detenido de nuevo en 1907 y deportado a Archangelsh, lugar del que se escapó para continuar con su actividad revolucionaria. Poco tiempo después acudió al 5º Congreso bolchevique. Allí conoció a la que con el paso del tiempo se convertiría en su mujer, Iakaterina Davidovna Gorbran.

Al estallar la Primera Guerra Mundial se trasladó a Petrogrado, donde tomó parte activa en la Revolución de Febrero. Ingresó en el soviet de la ciudad como representante del Regimiento Izmailovsky. En agosto de 1917 regresó a Lugansk, donde fue elegido jefe del soviet y jefe de la duma. Estas responsabilidades le impidieron acudir al 2º Congreso de los soviets de todas las Rusias; sin embargo, a pesar de su ausencia fue elegido miembro del Comité Ejecutivo Central.

Tras la Revolución de Octubre, en la que los bolcheviques tomaron el poder, Lenin le envió a Ucrania con el grado de comandante para que dirigiese la lucha contra las tropas antibolcheviques. Organizó varios grupos de guerrillas y el embrión de lo que se convertiría en el Ejército Rojo. Llegó a reunir una fuerza de 15.000 hombres, que recibió el nombre de 10º Ejército. Durante la defensa de la ciudad de Tsaritsyn, en el verano de 1919, comenzó su estrecha colaboración con Stalin, quien era el comisario político de la región. Se opuso a la opinión de Lenin de formar un ejército regular con la ayuda de antiguos oficiales zaristas, ya que era partidario de construir una milicia de partisanos y guerrillas.

En mayo de 1920 pasó a ocupar el puesto de Comisario Político del Frente Sudoeste, donde el ejército polaco había avanzado hacia el interior de Ucrania y sitiado la ciudad de Kiev. Gracias a sus éxitos militares fue ascendido a general; en 1921 nombrado miembro del Consejo de Guerra de Moscú y pasó a ocupar un puesto en el del Comité Central del Partido Comunista Soviético. Acudió como representante del Primer Ejército al 10º Congreso del partido Comunista.

En mayo de 1924 reemplazó a Trotski como comandante del Distrito Militar de Moscú. Al producirse el fallecimiento de Mijail Vasilievich France en 1925, asumió la presidencia del Consejo Militar Revolucionario y el cargo de Comisario del Defensa. Un año después fue nombrado miembro Politburó del Comité Central del Partido Comunista. Bajo las órdenes de Stalin inició una purga en las filas del ejército, con el fin de eliminar cualquier oposición al jefe de Estado, e hizo desaparecer a dieciséis mil oficiales. Durante el 17º Congreso del partido en 1934, la ciudad de Lugansk fue rebautizada como Voroshilovgrad. Fue ascendido por Stalin en 1935 a mariscal como premio a su fidelidad. Efectuó una segunda purga en 1937, la que acabó con el fusilamiento de ocho tenientes generales.

En 1939 fue encargado de dirigir las tropas durante la campaña de Finlandia, pero sus fracasos iniciales provocaron sus sustitución por el mariscal Timoshenko. Cuando los alemanes atacaron la Unión Soviética en junio de 1941, fue nombrado comandante de las fuerzas del Ejército del Norte. Voroshilov no logró evitar que las tropas alemanes cercaran la ciudad de Leningrado. Su fracaso hizo que en septiembre de 1941 fuera cesado como comisario de Defensa, y se le desplazara al frente septentrional. Al finalizar la guerra, supervisó como representante personal de Stalin la firma del armisticio con Finlandia, tras lo que se trasladó a Hungría, país en el que dirigió hasta 1947 el establecimiento del régimen comunista.

A su regreso a Moscú fue nombrado por Stalin viceprimer ministro, y pasó a ocupar un puesto en el Politburó como experto en temas militares. Su prestigio y su influencia disminuyeron poco a poco hasta que, a principios de 1953, cayó en desgracia a los ojos de Stalin. Cuando en marzo de ese año se produjo la muerte de Stalin, Voroshilov se convirtió en el presidente del Presidium del Soviet Supremo, lo que le convertía en el jefe del Estado de la Unión Soviética. En 1957 se unió a otros miembros del Presidium para evitar el acceso al poder de Kruschev, por lo que fue vuelto a llamar a Lugansk.

Fue sustituido por Leónidas Breznev en 1960 dentro de la política iniciada por Nikita Kruschev con el fin de alejar a los políticos implicados en el régimen de Stalin. Volvió a la vida pública en 1964, al producirse la muerte de Kruschev. Aunque sus apariciones eran simbólicas, era reelegido anualmente cono miembro del Soviet Supremo. Tras su muerte, Lugansk volvió a denominarse Voroshilovgrad. Durante su vida recibió numerosas condecoraciones: dos veces Héroe de la Unión Soviética, ocho órdenes de Lenin y seis órdenes de la Bandera Roja.

Fuente: Biografías y vidas

sábado, 13 de enero de 2018

DOCUMENTAL "KHRUSHCHEV VISITA EE.UU.", DE TIM TOIDZE

Título: Khrushchev visita Estados Unidos
Título original: Khrushchev Does America
País: Francia
Año: 2013
Duración: 60 min
Guión: Tim Toidze
Producción: Luc Martin-Gousset, Robert Stone
Presentador: Geoffrey Bateman
Director: Tim Toidze
SINOPSIS: Esta es la historia de la gira norteamericana de diez días que hizo el primer ministro soviético Nikita Khrushchev por Estados Unidos en septiembre de 1959, en plena Guerra Fría. El mayor enemigo del capitalismo y del sueño americano dejó su propio testimonio de este viaje histórico, que tuvo unas medidas de seguridad y una cobertura mediática sin precedentes por aquel entonces.

Como era la vida en los Estado Unidos en los años 50? para la mayoria fantástica, fue una década próspera con un crecimiento económico sin precedentes y con una tasa de desempleo con mínimos históricos, en resumen la vida era buena, simple y altamente materialista, pero como sucede siempre había una mosca en la sopa, el comunismo, que se cernía sobre la felicidad estadounidense como una amenazante sombra. Y en este panorama surgió lo impensable, la visita del lider soviético Nikita Khrushchev, el demonio para los americanos, en viaje oficial de 10 dias a los Estados Unidos.

viernes, 12 de enero de 2018

PUBLICADA POR PRIMERA VEZ EN CASTELLANO "FINAL EN BERLÍN", DEL ESCRITOR IZQUIERDISTA HEINZ REIN

Título: Final en Berlín
Autor: Heinz Rein
Traducción: Christian Martí-Merzel
Editorial: Sexto Piso
Precio: € 33.00
Año: 2017
Edición: 1ª
Formato: Rústica
Género: Novela
Páginas: 808
Tamaño: 15 x 23 cm

Publicada por primera vez en 1947 en el este de Berlín (en la SED-Parteiverlag Dietz, la editorial del Partido Socialista Unificado de Alemania), y redescubierta décadas después, Final en Berlín es un sorprendente thriller político y un testimonio histórico con un pulso narrativo repleto de imágenes absorbentes y casi cinematográficas sobre el inminente colapso del régimen nazi en una Berlín asediada por los aliados y con la muerte campando por doquier a sus anchas, mientras patrullas de las SS ajustician en mitad de la calle a desertores, disidentes y judíos, y a todo aquel a quien consideren un traidor a la causa, antes del hundimiento definitivo.

A través de las peripecias de un variado grupo de personajes que confluyen en una célula de resistencia, Rein nos guía cual reportero-novelista por las entrañas de la pesadilla, hacia el corazón del caos. Final en Berlín es un texto escrito con nervio y urgencia, lleno de ira e indignación, una novela que mezcla la ficción, la prosa política y periodística, la crítica sociológica e ideológica con visiones expresionistas, casi oníricas, del horror. Con sobrecogedora fidelidad, Rein consigna la topografía de la ciudad, una topografía de la devastación y la pérdida, que es también una topografía sentimental. La novela de Rein es una conmovedora y doliente oda a Berlín, el auténtico personaje de estas páginas, un réquiem por la ciudad, no sólo derruida por las bombas, sino profundamente herida en cuanto tejido social, humano. La obra articula lo empírico, el dato y la minuciosa documentación, con lo delirante, con la fiebre y el sinsentido de la destrucción, para conformar un grito de indignación ante la barbarie a la que el régimen nazi arrastró a Alemania y a todo un continente.

jueves, 11 de enero de 2018

"UN VIAJE AL LADO NORTE DEL PARALELO 38", DOCUMENTAL SOBRE COREA DEL NORTE DE HISPANTV



Título: Un viaje al lado Norte del Paralelo 38
Dirección y edición: Mehdi Cheraghchi
Guión y narración: Ali Gudarzi
Producción: HispanTV
Año: 2017
Duración: 20 minutos

miércoles, 10 de enero de 2018

"LLAMANDO A LAS PUERTAS DE LA REVOLUCIÓN", NUEVA Y SUGERENTE ANTOLOGÍA DE KARL MARX

Karl Marx: Llamando a las puertas de la Revolución.
Antología
Edición de Constantino Bértolo
Penguin clásicos
2017

Constantino Bértolo propone recuperar la “herramienta Marx” para entender cómo funciona el capitalismo y, sobre todo, cómo hacer la revolución.

“Narrar los secretos de la mercancía, las relaciones de adulterio, traición y vampirismo entre el valor de uso y el valor de cambio, el misterio de cómo el valor deviene precio y al final todo se transfigura en dinero, la verdadera historia de esa seducción llamada plusvalía, la aventura rocambolesca de un mercado en donde se intercambian trabajos no pagados…”

“Karl Marx: Llamando a las puertas de la Revolución”, así titula Constantino Bértolo la antología que acaba de publicar y con la que quiere invitarnos a la lectura y el estudio de la obra del sabio de Tréveris. Una lectura que nos permitirá acceder a lo que acertadamente llama “el misterio de Marx”, que no es otra cosa que descubrir las claves del sistema capitalista.

El veterano escritor y editor –y habitual colaborador en las páginas de Mundo Obrero– contó con buenos avalistas el pasado 30 de septiembre, en la presentación de su antología en la fiesta del PCE: una carpa llena de amigos y las intervenciones de dos camaradas, Sira Rego, responsable de Estrategias para el Conflicto de IU, y Alberto Garzón, su coordinador general.

Tanto Sira Rego como Alberto Garzón abundaron en el minucioso trabajo realizado por el escritor gallego y coincidieron en la rotunda vigencia que sigue teniendo la lectura de Marx, no sólo para entender el capitalismo sino también y de modo muy especial para actuar frente a él: “Bértolo nos presenta a un Marx-herramienta para el combate ideológico, algo que nos hace mucha falta hoy”, enfatizó Sira Rego.

“Aunque esté construida como un relato que sigue el orden del libro, la antología también permite otros posibles itinerarios. No he podido evitar que me recordase a “Rayuela”, la novela de Julio Cortázar”, explicaba la dirigente de IU, felicitando al autor por ello, por la cuidadosa selección y ordenación de los textos y muy especialmente por la introducción, “algo más de cien páginas en las que Constantino nos brinda claves y nos abre muchas puertas para la lectura de la obra de Marx, que es, en definitiva lo que busca y logra con acierto”.

Sira Rego también destacó los “espejos” sembrados por Bértolo a lo largo de la antología –en este caso no se trata de textos de Marx, sino de otros– en los que diversos personajes nos van brindando distintas semblanzas de Marx en diferentes momentos de su vida.

Alberto Garzón –con voz asamblearia para compensar la falta de micrófono, por culpa de un apagón sobrevenido cuando iniciaba su intervención– comenzó explicando cómo “mientras Lenin, Rosa Luxemburgo, Engels, o el propio Marx, escribían mucho de economía política, el marxismo, sobre todo el occidental, dio un giro en la segunda mitad del siglo XX para hablar cada vez menos de economía y más de cuestiones culturales. Eso ocurría en una fase de desarrollo del Estado Social, en la que el capitalismo vivía en Occidente una “edad dorada” y El Capital, escrito en el siglo XIX, al parecer ya no interesaba. “Sin embargo –señaló Garzón– , parece que hoy los textos de Marx sobre economía política vuelven a interesar, porque describen mucho mejor ese capitalismo desnudo, salvaje, con crecimiento del desempleo, desindustrialización, agudización del empobrecimiento y la miseria.”

Marx sin catecismos

“Pero cuando leemos a Marx –advirtió Garzón– no debemos caer en un error frecuente al afrontar textos clásicos, que es el hacer una lectura esencialista y creer que Marx escribía para que nosotros lo leyésemos 150 años después y para que aplicásemos lo leído, tal cual, de forma precisa en este momento”. Frente a ese tipo de lecturas, Garzón defendió la necesidad de contextualizar e intentar entender al propio autor en su contexto para “intentar comprender por qué escribió lo que escribió”.

Garzón, que puso de manifiesto la dificultad de hacer una buena antología de un autor como Marx, felicitó a Bértolo por la calidad de este trabajo. “Ya lo hizo antes con Lenin, en una antología también extraordinaria, y es que para hacer una antología tienes que ponerte en el lugar del autor, y eso no puedes hacerlo de una forma doctrinaria”.

El dirigente de IU, que hizo consideraciones sobre diversos aspectos de la obra de Marx, desde sus artículos periodísticos a sus diversas aproximaciones a una teoría del Estado o a una teoría de la clases –en ambos casos inconclusas– hasta los trabajos de economía política, resaltó el valor de la antología elaborada por Bértolo, “porque está elaborada desde una perspectiva crítica, que nos permite entrar y entender algunas de las claves de Marx: las lecturas que propone Constantino son muy adecuadas para acercarnos al autor de una forma no doctrinaria, que es como se debe leer todo, y también a Marx y evitar convertir al marxismo en una especie de catecismo. Hay que huir de esos catecismos que, al intentar hacer fácil de entender la obra de Marx, utilizan unos códigos tan rígidos y simplistas que la hacen perder toda su riqueza”.

“Estoy intentando ser provocador”, dijo Garzón, que animó a “no leer a Marx como si fuese un ser sobrenatural”, sino como un ser humano. “En Marx encontraremos cosas que nos parecerán anacrónicas, porque lo son, y otras que son de tanta inspiración que al leerlas exclamas inevitablemente: ¡qué genio!”. Garzón se refirió, por ejemplo, a determinados textos de Marx sobre los especuladores, “en los que parece que está escribiendo en 2007, sobre la última crisis financiera”.

El misterio Marx

Constantino Bértolo, que también tuvo que iniciar su intervención a oscuras y alzando la voz, comenzó por explicar que él se ha acercado siempre al marxismo no como estudioso, sino como militante, para intentar responder a una pregunta ¿Qué nos pasa? ¿Por qué, pese a todo, no hacemos la Revolución? Y en esta ocasión comenzó también haciéndose otras preguntas: ¿Quién era Marx? ¿No era un joven de buena familia, de una familia ilustrada? ¿Y por qué siendo así se dedicó a lo que se dedicó? ¿Cómo se produce su encuentro con el proletariado?

Las respuestas a éstas y otras preguntas se incluyen en lo que el escritor gallego ha llamado El misterio Marx, y que da título a la introducción de cien páginas con la que abre la Antología y que proporciona una amplia contextualización histórica, de sus aportaciones, de las controversias en las que participó, así como claves teóricas para la lectura de su obra y de algunas de los debates del marxismo.

Como reiteró Bértolo, Marx abre un horizonte nuevo y consigue que el movimiento obrero también se pueda empezar a poder hacer otras preguntas. “Los socialistas premarxistas se preguntaban cómo la clase obrera aguantaba la injusticia, y Marx se da cuenta de que la clave no es la injusticia, sino la explotación: Marx da con las claves de la explotación. Ese es el descubrimiento de Marx, haciendo visible algo que no se ve a simple vista; algo que el trabajador no ve, porque se presenta de forma opaca, oculta”.

“Lo más importante que hace Marx es darse cuenta –y contarnos– de lo que nos quitan cuando dicen que nos dan. Qué es lo que nos quitan cuando nos “dan” un sueldo, y qué es lo que nos quitan cuando nos “dan” trabajo”.

El escritor explicó la respuesta que suele dar a una pregunta que le suelen hacer: “¿Pero, qué es un comunista? Pues un comunista es aquel que gracias a Marx, entre otras cosas, se da cuenta, y actúa en consecuencia, de que sin trabajadores no hay empresarios. Mientras los conservadores piensan todo lo contrario: que sin empresarios no hay trabajadores”.

“¿Y Marx entonces qué es?¿Es un estudioso?”, se preguntó Bértolo para responderse inmediatamente: “Sí, lo es: es un estudioso, un investigador, un científico, pero sobre todo Marx es un revolucionario, un subversivo”. Y es que, como explicó el veterano editor comunista, “el afán investigador de Marx sólo se entiende en su voluntad de transformar el mundo capitalista y en su convicción de que esa revolución sólo la puede protagonizar el proletariado”.

Bértolo insistió en que lo que no quiere con esta antología es que el libro “sea una disculpa o un pretexto para no leer a Marx”. Todo lo contrario, “leer este libro no sustituye en absoluto la lectura de Marx . Mi aspiración es que sea un buen camino para suscitar el interés por leer a Marx, para que muchos entren en la obra de Marx y conseguir que lo lean con interés”.

La obra de Marx responde a muchas preguntas en sus diferentes momentos, pero sigue siendo una herramienta fundamental para entender el funcionamiento profundo, las bases del capitalismo. “Y no se trata de leer a Marx para saber más, para saber más economía; no, insistió Bértolo: se trata de leer a Marx para saber qué nos pasa a nosotros mismos. Marx es absolutamente actual para responder a la cuestión que sigue siendo fundamental para nosotros, los comunistas: cómo conseguir que la clase obrera haga la revolución”.

Reseña de Miguel García de Madariaga publicada en el Nº 311 de la edición impresa de Mundo Obrero noviembre 2017

martes, 9 de enero de 2018

LOS COMUNISTAS DE ROSTOV INAUGURAN UN MONUMENTO A STALIN


El 30 de diciembre, día del 95 aniversario de la URSS, los comunistas de Matveyev Kurgan inauguraron un monumento a Stalin. En el acto tomó parte el miembro del Comité Central del Partido Comunista, vicepresidente de la facción del Partido Comunista en la Duma Estatal y el secretario de los comunistas de Rostov, Kolomeytsev N.V.; el miembro del Comité Central del Partido Comunista, teniente general retirado y primer comandante militar de Chechenia, Fomenko G.P., y el secretario de la facción del Partido Comunista en la Asamblea Legislativa de la región de Rostov, Bessonov IE, informan desde el sitio Adelante.

Comunistas de muchas áreas de la región de Rostov participan en el evento. El Partido Comunista de la República Popular de Donetsk estuvo representado por el primer secretario del comité de distrito Novoazovskiy KPDNR Kushnarenko S.V. Y el segundo secretario de Amvrosiyevsky KPDNR, Bogomolets M.M. Los participantes felicitaron a los veteranos de la Gran Guerra Patria, al ciudadano de honor de la localidad, Gabaeva N.M., con 92 años. El veterano es uno de los propulsores del monumento.

Un año antes un monumento a I.V. Stalin fue instalado en el centro del distrito de Kuibyshevo. Hay un monumento al líder en Lugansk (LNR).

Fuente: http://wpered.su

lunes, 8 de enero de 2018

"MENTIRA Y SUEÑO DE FRANCO", DE EDUARDO ARROYO


LAS CARICATURAS SECRETAS DE FRANCO

Un libro reúne la genial serie de 41 dibujos inéditos ‘Mentira y sueño de Franco’, realizada por Antonio Saura entre 1958 y 1962, con textos del artista, Eduardo Arroyo y Bartolomé Bennassar


Republicanos enterrados en fosas comunes en una de las obras incluidas en el volumen 'Mentira y sueño de Franco', de Antonio Saura.
Republicanos enterrados en fosas comunes en una de las obras incluidas en el volumen 'Mentira y sueño de Franco', de Antonio Saura. ARCHIVOS ANTONIO SAURA


Son tan solo dibujos, Mentira y sueño de Franco. Pero vistos en perspectiva cristalizan en un ajuste de cuentas.

Tan cruel como cursi en aquel admirable ejercicio de travestismo político —en suma: el militarcillo gallego, mediocre y meapilas convertido en dictador nacional, calculador y sanguinario a largo plazo después de la carnicería nacional que todos sabemos— Francisco Franco Bahamonde dio para mucho a la hora de la sátira y el sarcasmo.

Sobre todo después de muerto, porque el caso es que antes no dejó mucho margen. De ahí probablemente que el pintor Antonio Saura decidiera, una vez pergeñado su genial garabato del franquismo triunfante, meterlo en unas carpetas y meter las carpetas en lo más profundo de anónimos cajones. Mentira y sueño de Franco, pero bajo siete cerrojos.

Retrato de Franco de la serie 'Mentira y sueño de Franco', de Antonio Saura.
Retrato de Franco de la serie 'Mentira y sueño de Franco', de Antonio Saura.


Y como la venganza es un plato que se sirve frío —aunque gran parte de la historia de este país diga a las claras lo contrario— sale ahora a la luz la suite de 41 dibujos que Saura (Huesca, 1930-Cuenca, 1998) ejecutó entre 1958 y 1962. Era un pequeño tesoro oculto que nunca había sido ni editado ni expuesto en público en su conjunto.

Es un panfleto político en la estela de Goya y Picasso (Desastres, Sueño y mentira de Franco, Guernica…) con el que el cofundador del grupo El Paso, que aún no se había ido a vivir definitivamente a París, quiso posicionarse con respecto a Franco y sus consecuencias. Primordialmente, la Guerra Civil.

Un libro de inminente publicación, Mentira y sueño de Franco (Georg Editor/Archives Antonio Saura) y, sobre todo, una exposición el año próximo en el Museo Reina Sofía de Madrid, cuyos detalles se están ultimando, darán cuenta de este grito antifranquista realizado en lápiz y tinta china justo cuando se cumplan 20 años de la muerte del artista.

Víctimas de la Guerra Civil

“La suite que mi padre dedica al franquismo y a la Guerra Civil española es, efectivamente, una denuncia de los terribles hechos históricos que tanto le marcaron, así como un tributo combativo, con las modestas armas del pintor, a sus víctimas”, explica desde Ginebra Marina Saura, hija del artista y responsable de los textos del libro junto con el historiador francés Bartolomé Bennassar y el pintor español Eduardo Arroyo.

Retrato de Millán-Astray de la serie 'Mentira y sueño de Franco', de Antonio Saura.
Retrato de Millán-Astray de la serie 'Mentira y sueño de Franco', de Antonio Saura. ARCHIVOS ANTONIO SAURA

Recuerda la hija y heredera del artista y responsable de los Archivos Antonio Saura de Ginebra: “Encontramos los dibujos en unos cajones de su estudio de París, cuando estábamos haciendo el inventario de su obra. Estaban guardados en una carpeta junto con una lista mecanografiada de títulos. Esa lista nos ha sido muy útil, porque muchos de los títulos que él escribía sobre los dibujos eran un enigma, mensajes bastante crípticos, algunos eran puras asociaciones poéticas; otros, cantos de guerra, eslóganes… y además mi padre tenía una letra muy difícil de descifrar. Desentrañar todo eso ha sido precisamente la tarea que hemos sacado adelante Bartolomé Bennassar y yo”.

El volumen a punto de publicación es puro salfumán. A lo largo de un centenar de páginas y detrás de la descacharrante portada firmada por Eduardo Arroyo —Franco, Franco, Franco, un collage con una foto del joven militar rematada por unos ojos alucinados pintados por Saura— desfilan todas las interpretaciones posibles del dictador y de la Guerra Civil. Franco crucificado, Franco conduciendo un tanque, Franco con el pene flácido, Franco pescando atunes (que son muertos), Franco aclamado en Burgos por las fuerzas nacionales pero sobre todo las estremecedoras visiones de las fosas comunes donde descansan los muertos del bando perdedor. Y la burla irrisoria y sin piedad de la Legión, con Millán Astray al frente, y de Carmen Polo de Franco, La Collares, con toquilla, y de los curas, y del Cara al sol y de la Falange.

Hasta el celebérrimo miliciano de Robert Capa acribillado en Cerro Espejo es objeto de una peculiar interpretación por parte de Antonio Saura, quien dedica otra de sus ilustraciones a esa Bella Durmiente (España) a la que la bruja (Franco) mantuvo dormida 40 años… El texto que sirve de preámbulo al libro es el mismo que el artista publicó en el libro de 2009 Antonio Saura por sí mismo.
En él, Saura muestra su hastío ante la versión “aberrante y masoquista” de algunos según la cual el arte es mejor cuando se da una situación represiva que cuando hay libertad. “Siempre he pensado”, escribe, “que si en España hubiéramos disfrutado de mayor libertad y comunicación, el arte habría sido mucho más fértil, veraz y universal”

Fuente: El País

domingo, 7 de enero de 2018

"RETRATO DE ISAAC BRODSKY", DEL PINTOR SOVIÉTICO ALEXANDER LAKTIONOV


Retrato de Isaac Brodsky
Alexander Laktionov
1938
Oleo sobre lienzo
120 х 90 cm
Museo Ruso de San Petersburgo

Alexander Laktionov pintó este retrato de Isaac Brodsky cuando su tutor estaba gravemente enfermo. El artista escribe en sus memorias que varios otros estudiantes pintaron retratos de Brodsky al mismo tiempo: "Cada uno intentó transmitir sus características lo más fielmente posible". Laktionov asimiló el método pictórico de su maestro, con su aspiración hacia una imagen exacta y perfecta. El retrato es austero y la composición es exacta; la cara y las manos se acentúan. La pintura concreta, los tonos moderados y el modelado de la forma crean una imagen lacónica y psicológicamente expresiva. Isaac Brodsky expresó su satisfacción con el retrato, y agregó con un toque de humor negro: "Ahora puedo morir en paz". La imagen de Alexander Laktionov fue, de hecho, el último retrato del artista.

Isaak Izráilevich Brodski (en ruso: Исаак Израилевич Бродский), (Sofíyevka, Berdyansk, 6 de enero, 1884 - Leningrado, 14 de agosto, 1939) fue un pintor ruso de origen ucraniano, miembro destacado de la Asociación de Artistas de la Rusia Revolucionaria y del llamado realismo socialista. Es conocido por sus retratos de Lenin y obras dedicadas a la Guerra Civil Rusa y la Revolución Bolchevique.

Brodski nació en el pueblo de Sofíyevka en Ucrania. Estudió en Academia de Arte de Odesa desde 1896 a 1902 y en la Academia Imperial de las Artes, en San Petersburgo desde 1902 a 1908. En 1916 se unió a la Sociedad por la Promoción de las Artes. Fue maestro en el Instituto de Arte, Arquitectura y Escultura entre 1932 y 1939, profesor y director entre 1932 y 1934. Se convirtió en director de la Academia Rusa de las Artes en 1934. Brodski fue Artista Honorario de la RSFS de Rusia y miembro de la AKhRR y la posterior AKhR. Fue el primer pintor galardonado con la Orden de Lenin.1

Alumno de Iliá Repin, fue coleccionista de arte lo que le permitió luego donar numerosas pinturas a destacados museos incluidos los de su nativa Ucrania. Sus colecciones incluían obras de Vasili Súrikov, Valentín Serov, Isaak Levitán, Mijaíl Vrúbel, y Borís Kustódiev. Después de su muerte, el apartamento de Brodski (donde vivió desde 1924 a 1939) en San Petersburgo fue declarado museo nacional. Fue enterrado en los Literátorskie Mostkí (Puentecillos literarios) del Cementerio Vólkovo de San Petersburgo y sus memorias fueron publicadas tras su muerte.

Pintor de retratos y paisajes dentro de una estética cercana al simbolismo y el art nouveau, tales como Grey Day, pintado en 1909 y exhibido en el Museo Estatal Ruso y Retrato con una hija, pintado en 1911 y conservado en el memorial de su apartamento. Fiel seguidor del realismo socialista durante el periodo inicial soviético produjo también pinturas histórico-revolucionarias de líderes del gobierno con fines propagandísticos, tales como Lenin delante del Kremlin, V. I. Lenin dirigiéndose a los trabajadores de la planta Putílov y V. I. Lenin en Smolny, pintadas en 1924, 1929 y 1930 respectivamente, y exhibidas en el Museo Estatal Ruso, en Moscú (y trasladadas luego al Leninskie Gorki); I. V. Stalin, pintada en 1937, en el Museo Estatal Ruso, y K. E. Voroshilov Skiing, pintada en 1937 y exhibida en el Museo Central de la Fuerzas Armadas, Moscú.

sábado, 6 de enero de 2018

"SEXTO ANIVERSARIO", DE JULIO GARCÍA ESPINOSA

Título original: Sexto aniversario
Director: Julio García Espinosa
Guion: Julio García Espinosa
Asistente de dirección: Guillermo Cabrera Infante, Fausto Canel, Saúl Yelín.
Producción: Juan Carlos Osorio
Fotografía: Jorge Herrera, Arturo Agramonte
Música: Juan Blanco
Edición: Julio García Espinosa
Sonido: Eugenio Vesa.
País de producción: Cuba
Productora: ICAIC
Año: 1959
Duración: 18 min.

García Espinosa conmemora los seis años transcurridos desde el asalto al Cuartel Moncada, pistoletazo de salida de la Revolución Cubana.

SEXTO ANIVERSARIO (1959), de Julio García-Espinosa.

Dentro de la historiografía relacionada con el cine cubano, el documental “Sexto aniversario” figura como el primero realizado íntegramente por el ICAIC. Ya antes se habían estrenado “Esta tierra nuestra”, de Tomás Gutiérrez Alea, y “La vivienda”, de García-Espinosa, pero aunque ambos filmes fueron concluidos por el ICAIC, los créditos de producción pertenecen a la Dirección de Cultura del Ejército Rebelde, que fue donde comenzaron a filmarse.

“Sexto aniversario” registra ese momento histórico en que medio millón de campesinos de diversos lugares de la isla, acuden a La Habana el 26 de julio de 1959 con el fin de festejar lo que fue, seis años atrás, el asalto al Cuartel Moncada. García Espinosa ha evocado la experiencia del siguiente modo:

“En marzo se hizo la ley mediante la cual se creaba el ICAIC. Fue la primera ley que se hizo sobre la cultura. En julio yo dirigí “Sexto aniversario”, primer documental realizado por el ICAIC. Todo me parecía maravilloso. Éramos contemporáneos de una Revolución y no precisamente como espectadores pasivos. Yo llegué a ser jefe del Departamento de Arte de la Dirección de Cultura del Ejército Rebelde. Ese mismo año nuestro recién estrenado Instituto del Cine empezó a dar sus primeros pasos. El núcleo que lo dirigiría inicialmente sería prácticamente el mismo que había realizado “El Mégano”, más Guillermo Cabrera Infante que se sumaría a él. Y más tarde Saúl, Saúl Yelín, uno de los grandes cimientos del ICAIC, uno de esos ángeles que entran en tu vida para siempre. No se concibe esa primera etapa del ICAIC, sus películas, su promoción, el alcance internacional del cine cubano, sin la personalidad de Saúl”.

La presencia de Guillermo Cabrera Infante y Fausto Canel dentro del equipo de realización (dos personas que a finales de esa misma década romperán con la Revolución), nos hace pensar que, en efecto, todo en aquel instante inicial era “maravilloso”. Las diferencias ideológicas existentes entre esos hombres todavía no alcanzaban a fracturar la ansiedad que, en sentido general, compartían ante la posibilidad de por fin concederle al país una industria cinematográfica nacional.

“Sexto aniversario” es deudor de ese espíritu idealista y aglutinante. La estructura es bastante convencional, y puede segmentarse en tres grandes partes: una primera donde se describe la llegada a la capital (“por aire, por tierra, y por mar”) de esos “500 000 guajiros”; una segunda en la que se les muestra visitando lugares como la Universidad o el malecón, así como los encuentros que sostienen con diversos líderes de la Revolución; y una tercera que se concentra en lo sucedido ese día en la Plaza Cívica.

En lo discursivo, el filme no disimula el deseo de ser sobre todo un vehículo exaltador del proceso que comenzaba a vivirse en el país. La narración está llena de frases grandielocuentes que una y otra vez remarcan “la excepcionalidad” de la Revolución y sus dirigentes, mientras que las imágenes van creando una sensación casi bucólica de aquella experiencia colectiva. Los últimos minutos son aún más sensacionalistas, pues recoge ese momento en que el presidente de la República Osvaldo Dorticós anuncia el regreso de Fidel a su cargo de Primer Ministro, ante la euforia colectiva de las masas, que manifiestan su entusiasmo “lanzando sus sombreros al aire”.

“Sexto Aniversario” es fiel a un momento histórico puntual. Desde luego que aquí encontramos la visión exclusiva de quienes estaban impulsando la Revolución, pero más allá de su parcialidad política, es posible detectar lo que en otros contextos se ha nombrado “espíritu de época”. Sabemos que si bien un conjunto de imágenes resultan insuficientes para aprehender ese todo dinámico y complejo que llamamos “realidad”, el examen de las mismas sí nos permite acceder a ese mundo simbólico a través del cual los seres humanos del momento construyen y comparten el imaginario social.

Esto quiere decir que, dejando a un lado las simpatías o fobias que en la actualidad puede provocar la Revolución, en “Sexto aniversario” todavía es posible encontrar buena parte de las aspiraciones mayoritarias que movilizaban a los revolucionarios de 1959, pero también a quienes, sin ser revolucionarios, parecían refugiarse en aquello que gustaba repetir Lezama: “No espero a nadie, pero insisto en que alguien tiene que llegar”.

Juan Antonio García Borrero

Fuente: Naranjas de Hiroshima

viernes, 5 de enero de 2018

COMUNICADO DE LA BANDA BASSOTTI



Somos la Banda Bassotti y queremos anunciaros desde ahora que la Caravana Antifascista de la Banda Bassotti estará en Donbass para la celebración del Día de la Victoria el próximo 9 de Mayo del 2018.

Visitaremos la ciudad, hospitales, escuelas y llevaremos a 3 orfanatos los fondos recogidos en la campaña DETI DONBASSA - NIÑOS DE DONBASS y la lista de los participantes.

Llevaremos medicinas, juguetes y material escolar.

Así mismo, participarán en esta Caravana Antifascista algunos europarlamentarios y compañeros de varios países.

Queremos recordar al mundo que tanto los autores como los que lo ordenaron y los que apoyaron la masacre de la Casa de los Sindicatos de Odesa el 2 de Mayo de 2014, han quedado impunes, así como los que han construido Euromaidán, el golpe en Ucrania, la consiguiente represión interna y la guerra fraticida en Donbass. Y muchos de estos criminales están sentados en los gobiernos de Kiev y de otros países.

Como antifascistas y antiimperialistas, continuamos apoyando al Pueblo que está forzado a sufrir y soportar a estos criminales y a sus crímenes.

Invitamos a todas y todos a participar dando su ayuda y apoyo a la Caravana Antifascista.

BANDA BASSOTTI
ENERO 2018
PERUGIA, PLANETA TIERRA
¡NO PASARÁN!

jueves, 4 de enero de 2018

57 AÑOS DE LA MUERTE DE ALBERT CAMÚS


"NO NOS JUSTIFICA CUALQUIER AMOR", POR ALBERT CAMUS

Me decía usted: “La grandeza de mi país no tiene precio. Cuanto contribuya a llevarla a cabo es bueno. Y en un mundo en el que ya nada tiene sentido, quienes, como nosotros, los jóvenes alemanes, tienen la fortuna de encontrarle uno al destino de su nación, deben sacrificárselo todo”. Por aquel entonces contaba usted con mi cariño, pero en eso me distanciaba ya de usted.

“No”, le decía yo, “no puedo creer que haya que supeditarlo todo a la meta perseguida. Hay medios que no se justifican. Y me gustaría poder amar a mi país sin dejar de amar la justicia. No deseo para él cualquier tipo de grandeza, y menos todavía la de la sangre y la mentira. Quiero que la justicia viva con él y le dé vida”. “Pues no ama usted a su país”, me contestó usted.

Hace de eso cinco años, estamos separados desde entonces y puedo decir que no ha pasado un solo día en estos largos años (¡tan breves y fulgurantes para usted!) en que no me haya venido esta frase a la mente. “¡No ama usted a su país!”. Cuando pienso hoy en esas palabras, se me hace un nudo en la garganta. No, no lo amaba, si no amar es denunciar lo que no es justo en lo que amamos, si no amar es exigir que el ser amado y la más hermosa imagen que de él nos forjamos coincidan.

Hace de eso cinco años y muchos hombres pensaban como yo en Francia. Algunos de ellos, sin embargo, se han encontrado ya ante los doce ojillos negros del destino alemán. Y esos hombres, que según usted no amaban a su país, han hecho más por él de lo que nunca hará usted por el suyo, aunque le fuera posible dar cien veces la vida por él. Porque antes han tenido que vencerse a sí mismos y en eso estriba su heroísmo. Pero hablo aquí de dos tipos de grandeza y de una contradicción sobre la cual le debo una explicación.

Nos veremos pronto si es posible. Pero para entonces, se habrá roto nuestra amistad. Estará usted acaparado por su derrota y no se avergonzará de su antigua victoria, antes bien, la añorará con todas sus aniquiladas fuerzas. Hoy, todavía estoy cerca de usted en el espíritu. Soy su enemigo, cierto, pero sigo siendo un poco su amigo puesto que le hago partícipe de lo que pienso. Mañana todo habrá acabado. Lo que su victoria no haya podido mermar, lo consumará su derrota. Pero, al menos, antes de que nos enfrentemos a la indiferencia, quiero aclararle lo que ni la paz ni la guerra le han enseñado a conocer sobre el destino de mi país.

Quiero explicarle primero qué clase de grandeza nos mueve. O sea, cuál es el valor que aplaudimos, que no es el suyo. Porque poca cosa es saber correr al combate cuando lleva uno toda la vida ejercitándose para ello y la carrera le es más consustancial que el pensamiento. Es mucho, por el contrario, avanzar hacia la tortura y la muerte cuando se sabe a ciencia cierta que el odio y la violencia son cosas vanas en sí.

Es mucho combatir despreciando la guerra, aceptar el perderlo todo conservando el amor a la felicidad, correr a la destrucción con la idea de una civilización superior. En eso hacemos mucho más que ustedes porque tenemos que superarnos. Ustedes no tienen nada que vencer ni en su corazón ni en su inteligencia. Nosotros teníamos dos enemigos, y triunfar por las armas no nos bastaba, como a ustedes, que no tenían nada que dominar.

Nosotros teníamos mucho que dominar y, tal vez, para empezar, esa perpetua tentación que experimentamos de parecernos a ustedes. Porque siempre hay algo en nosotros que se deja llevar por el instinto, el desprecio a la inteligencia, el culto a la eficacia. Nuestras grandes virtudes terminan por hastiarnos. Nos avergüenza la inteligencia y a veces imaginamos alguna venturosa barbarie en la que la verdad surgiera sin esfuerzo. Pero, en lo que a eso atañe, la curación es fácil: ahí están ustedes para mostrarnos lo que ocurre con la imaginación, y nos enmendamos. Si creyera en algún fatalismo de la historia, pensaría que están ustedes junto a nosotros, ilotas de la inteligencia, para corregirnos. Renacemos entonces al espíritu, nos acomodamos a él.

Pero nos faltaba todavía vencer esa sospecha que nos infundía el heroísmo. Ya sé que nos consideran ustedes ajenos al heroísmo. Pero se equivocan. Sencillamente lo profesamos a la par que nos inspira recelo. Lo profesamos porque diez siglos de historia nos han transmitido la ciencia de cuanto es noble. Recelamos de él porque diez siglos de inteligencia nos han enseñado el arte y las virtudes de la naturalidad.

Para presentarnos ante ustedes hemos tenido que salvar un abismo. Y de ahí nuestro retraso respecto a toda Europa, que se precipitaba en la mentira en cuanto era menester, mientras nosotros nos dedicábamos a buscar la verdad. Por eso hemos empezado por la derrota, mientras ustedes se nos arrojaban encima, preocupados por definir en nuestros corazones si nos asistía la razón.

Hemos tenido que vencer nuestro amor al hombre, la imagen que nos forjábamos de un destino pacífico, esa honda convicción de que ninguna victoria compensa, en tanto que toda mutilación del hombre es irreversible. Nos hemos visto obligados a renunciar a un tiempo a nuestra ciencia y a nuestra esperanza, a las razones que teníamos de amar y al odio que nos inspiraba toda guerra. Por decírselo con una frase que supongo comprenderá, viniendo de mí, cuya mano le gustaba estrechar, hemos tenido que acallar nuestra pasión por la amistad.

Ahora ya está. Nos ha sido preciso un largo rodeo, llevamos mucho retraso. Es el rodeo que el afán de verdad hace dar a la inteligencia, el afán de amistad sincera. Es el rodeo que ha salvaguardado la justicia, que ha puesto la verdad de parte de los que se interrogaban. Y, sin duda, lo hemos pagado muy caro. Lo hemos pagado en humillaciones y silencios, en amarguras, en cárceles, en madrugadas de ejecuciones, en abandonos, en separaciones, en hambres diarias, en niños consumidos, y más que nada, en penitencias forzosas. Pero era lo que correspondía.

Hemos necesitado todo ese tiempo para saber si teníamos derecho a matar hombres, si nos estaba permitido contribuir a la atroz miseria de este mundo. Y ese tiempo perdido y recobrado, esa derrota aceptada y superada, esos escrúpulos pagados con sangre, son los que nos autorizan, a nosotros los franceses, a pensar hoy que habíamos entrado en esta guerra con las manos puras -con la pureza de las víctimas y de los convencidos- y que saldremos de ella con las manos puras, con la pureza, en este caso, de una gran victoria ganada contra la injusticia y contra nosotros mismos.

Porque venceremos, eso a usted le consta. Pero venceremos gracias a esa misma derrota, a ese largo tránsito que nos ha permitido dar con nuestras razones, a ese sufrimiento cuya injusticia hemos padecido y cuya lección hemos extraído. De él hemos aprendido el secreto de toda victoria y, si no lo perdemos algún día, conoceremos la victoria definitiva.

Hemos aprendido que, en contra de lo que a veces pensábamos, el espíritu nada puede contra la espada, pero que el espíritu unido a la espada vencerá eternamente a ésta utilizada por sí sola. Por eso la hemos aceptado ahora, tras cerciorarnos de que el espíritu estaba con nosotros. Para ello, nos hemos visto obligados a ver morir, a presenciar el paseo matinal de un obrero francés caminando hacia la guillotina por los pasillos de una cárcel y exhortando a sus compañeros, de puerta en puerta, a mostrar su valor.

Nos hemos visto obligados, en fin, para hacer nuestro el espíritu, a padecer la tortura de nuestra carne. Sólo se posee del todo lo que se ha pagado. Hemos pagado muy caro y seguiremos pagando. Pero tenemos nuestras certezas, nuestras razones, nuestra justicia: la derrota de ustedes es inevitable.

Jamás he creído en el poder de la verdad por sí misma. Pero ya es mucho que, a igual energía, la verdad triunfe sobre la mentira. Ese difícil equilibrio es lo que hemos logrado, y hoy les combatimos amparados en ese matiz. Me atrevería a decir que luchamos precisamente por matices, pero por unos matices que tienen la importancia del propio hombre. Luchamos por ese matiz que separa el sacrificio de la mística; la energía, de la violencia; la fuerza, de la crueldad; por ese matiz aún más leve que separa lo falso de lo verdadero y al hombre que esperamos, de los cobardes dioses que ustedes soñarán.

Eso es lo que quería decirle, pero sin situarme al margen del conflicto, entrando de lleno en él. Eso es lo que quería contestar a ese “no ama usted a su país” que continúa obsesionándome. Pero quiero hablarle muy claro. Creo que Francia ha perdido su poder y su reino por mucho tiempo y que durante mucho tiempo necesitará una paciencia deseperada, una tenaz rebeldía para recobrar la parcela de prestigio que requiere toda cultura. Pero creo que todo eso lo ha perdido por razones puras. Y por eso no renuncio a la esperanza. Ese es todo el sentido de mi carta. El hombre a quien compadecía usted, cinco años atrás, por mostrarse tan reticente respecto a su país, es el mismo que quiere decirle hoy, a usted y a todos nuestros coetáneos de Europa y del mundo:

“Pertenezco a una nación que desde hace cuatro años ha comenzado un nuevo recorrido de toda su historia y, entre los escombros, se dispone serena, segura, a rehacer otra, a tentar la suerte en un juego para el que parte sin triunfo alguno. Ese país merece que lo ame con el difícil y exigente amor que es el mío. Y creo que ahora merece también que se luche por él, ya que es digno de un amor superior. Y afirmo que, por el contrario, la nación de usted no ha recibido de sus hijos sino el amor que merecía, que era ciego. No nos justifica cualquier amor. Eso es lo que les pierde a ustedes. Y si ya estaban vencidos en sus mayores victorias, ¿qué no será con la derrota que se avecina?”.

ALBERT CAMUS, julio de 1943. Cartas a un amigo alemán, primera carta. Tusquets Editores, 1995. (Publicado en FD, por primera vez, el 29 de noviembre de 2006, a las 20:22). Filosofía Digital, 2007

Fuente: Punto Crítico

miércoles, 3 de enero de 2018

"ODIO EL AÑO NUEVO", DE ANTONIO GRAMSCI


El 1º de enero de 1916, Antonio Gramsci escribía en el periódico socialista Avanti! el artículo Odio il Capodanno. En esta rara pieza, el comunista italiano expresa su odio al inmovilismo y al conformismo pequeñoburgués

El texto fue publicado originalmente el 1º de enero de 1916 en Turín, en el periódico Avanti!, donde Gramsci escribía la columna ‘Sotto la Mole’, dedicada a comentar desde la sombra de la Mole Antonelliana, principal símbolo arquitectónico de la ciudad de Turín, el discurrir de la vida turinesa.
El Capodanno (Año Nuevo) de 1916 estuvo marcado por la reciente entrada de Italia en la Primera Guerra Mundial, una carnicería como nunca antes había visto la humanidad entre naciones imperialistas por la dominación mundial.

Este hecho generó un profundo debate en la sociedad italiana, entre la clase trabajadora y en el propio seno del Partido Socialista italiano, que se debatía entre posiciones intervencionistas social patriotas y posiciones neutralistas. Un debate que atravesó el socialismo europeo, cuyos principales partidos apoyaron la guerra y a sus propias burguesías en “defensa de la patria”, llevando a la bancarrota de la Segunda Internacional. Entre quienes se opusieron a la deriva reformista de la Segunda Internacional y los Partidos Socialistas desde una posición revolucionaria (encabezados por Lenin, Trotsky, Liebknecht y Rosa Luxemburg), se encontraba también Antonio Gramsci, que posteriormente sería junto a Amadeo Bordiga el fundador del Partido Comunista Italiano.

En este contexto, el "Odio el Año Nuevo" es una diatriba contra esta festividad, pero, sobre todo, es una manifestación del odio de Gramsci hacia el conformismo de las ideas y de la vida reglamentada por el capitalismo y su ideología, que nos lleva a celebrar una ocasión especial, ya que siempre se ha hecho. Algo que nos impulsa a cambiar o a preparar nuevos planes para algún cambio, pero que luego nos enfrenta a un pantano de inmovilidad hasta una próxima ocurrencia. Contra esta inercia escribe Gramsci: “Quiero que cada mañana sea para mi año nuevo. Cada día quiero echar cuentas conmigo mismo, y renovarme cada día”.

Odio il Capodanno de Gramsci nos acerca a otro de sus conocidos artículos, “Odio a los indiferentes”, publicado un año después, el 11 de febrero de 1917, también en Avanti! Una lucha de Gramsci contra el inmovilismo y el conformismo de las ideas, propia de su personalidad curiosa, inconformista, anticlerical y, sobre todo, comunista.

Odio il Capodanno

Cada mañana, cuando me despierto otra vez bajo el manto del cielo, siento que es para mí año nuevo. De ahí que odie esos año-nuevos de fecha fija que convierten la vida y el espíritu humano en un asunto comercial con sus consumos y su balance y previsión de gastos e ingresos de la vieja y nueva gestión.

Estos balances hacen perder el sentido de continuidad de la vida y del espíritu. Se acaba creyendo que de verdad entre un año y otro hay una solución de continuidad y que empieza una nueva historia, y se hacen buenos propósitos y se lamentan los despropósitos, etc., etc. Es un mal propio de las fechas. Dicen que la cronología es la osamenta de la historia; puede ser. Pero también conviene reconocer que son cuatro o cinco las fechas fundamentales, que toda persona tiene bien presente en su cerebro, que han representado malas pasadas. También están los año-nuevos. El año nuevo de la historia romana, o el de la Edad Media, o el de la Edad Moderna. Y se han vuelto tan presentes que a veces nos sorprendemos a nosotros mismos pensando que la vida en Italia empezó en el año 752, y que 1192 y 1490 son como unas montañas que la humanidad superó de repente para encontrarse en un nuevo mundo, para entrar en una nueva vida.

Así la fecha se convierte en una molestia, un parapeto que impide ver que la historia sigue desarrollándose siguiendo una misma línea fundamental, sin bruscas paradas, como cuando en el cinematógrafo se rompe la película y se da un intervalo de luz cegadora.

Por eso odio el año nuevo. Quiero que cada mañana sea para mi año nuevo. Cada día quiero echar cuentas conmigo mismo, y renovarme cada día. Ningún día previamente establecido para el descanso. Las paradas las escojo yo mismo, cuando me siente borracho de vida intensa y quiera sumergirme en la animalidad para regresar con más vigor.

Ningún disfraz espiritual. Cada hora de mi vida quisiera que fuera nueva, aunque ligada a las pasadas. Ningún día de jolgorio en verso obligado, colectivo, a compartir con extraños que no me interesan. Porque han festejado los nombres de nuestros abuelos, etc., ¿deberíamos también nosotros querer festejar? Todo esto da náuseas.

Espero el socialismo también por esta razón. Porque arrojará al estercolero todas estas fechas que ya no tienen ninguna resonancia en nuestro espíritu, y si el socialismo crea nuevas fechas, al menos serán las nuestras y no aquellas que debemos aceptar sin beneficio de inventario de nuestros necios antepasados.

Antonio Gramsci, Turín, 1º de enero de 1916.

* Tomado del Libro “Bajo la Mole - Fragmentos de Civilización”, de Antonio Gramsci. Editorial Sequitur, Págs. 9-10.

Fuente: Izquierda Diario

martes, 2 de enero de 2018

"EL CANTO QUE NO CESA", MÚSICA A MIGUEL HERNÁNDEZ


Como cierre a un año de homenajes por el 75º aniversario de la muerte de Miguel Hernández, se presenta El canto que no cesa, un álbum producido por Paco Ortega, interpretado por grandes artistas del panorama musical nacional y con la colaboración de la Diputación de Jaén, que es propietaria del legado del poeta. El disco nace como un homenaje en el que se ha puesto música a poemas de Hernández, se han versionado canciones que ya existían o se han creado nuevas para recordarle. “He escogido a las voces que más me emocionan y que representan estilos diferentes”, declara Ortega.
Concha Buika, Miguel Ríos, Aziza Brahim, Sole Giménez y el propio Paco Ortega han preferido escoger poemas de Hernández para componer ellos mismos la música y cantarlos. “Hay que seguir hablando de él, le tenemos que seguir teniendo en cuenta”, destaca Sole Giménez, la exvocal del grupo Presunto Implicados. Giménez ha escogido Tus cartas son un vino para hacer su particular homenaje. “Tenía una musicalidad escondida, parecía que estaba esperándome”, confiesa la artista. 

José Mercè y jovencísima Ana Corbel han realizado dos versiones nuevas de temas que ya se habían publicado en el pasado. En el caso del cantaor es La canción del esposo soldado, ya interpretada por Serrat. Mientras, Corbel reinterpreta Andaluces de Jaén de Paco Ibáñez. Serrat y Silvio Rodríguez entonan Elegía I y Elegía II, respectivamente, dos temas originales por licencia. Por último, Víctor Manuel y Mayte Martín cantan dos canciones nuevas y dedicadas al poeta.

“Cuando me llamo Paco [Ortega] me di cuenta de que ya tenía la canción perfecta”, declara Víctor Manuel. En 1976 el artista había creado un tema para un homenaje a Miguel Hernández que se celebraba en Orihuela, pero la censura prohibió el acto y el tema nunca se llegó a publicar. Parece que Para un homenaje a Miguel Hernández, que así se llama, estaba esperando a este momento para salir a la luz.

El disco que ya está a la venta en tiendas (por alrededor de 15 euros) y en internet (por unos 7 euros). Los beneficios que se obtengan irán a parar la ONG Quesada Solidaria que gestiona ayuda para los refugiados.

Fuente: El País