miércoles, 26 de julio de 2017

SE PUBLICA "¿CUÁNDO AMANECERÁ, CAMARADA? CRÓNICA DE LA REVOLUCIÓN RUSA: 1876-1917", DE JEAN PAUL OLLIVIER

¿Cuándo amanecerá, camarada?
Crónica de la Revolución Rusa: 1876-1917
Ollivier, Jean-Paul
ISBN:9788494634369
Editorial: Clave Intelectual
Fecha de la edición: 2017
Lugar de la edición: Madrid. España
Encuadernación: Rústica
Medidas: 24 cm
Nº Pág.: 463
PVP: 21 €

Este libro no habla de las consecuencias de la revolución rusa ni de lo que ha significado la URSS, porque el relato de Ollivier comienza en 1876 y finaliza el día que triunfa la revolución rusa en 1917. El autor narra, como si estuviésemos asistiendo en directo, la noche del 6 al 7 de noviembre de 1917. Valdimir Ilich Ulianov ha decidido salir de su escondite, escoltado sólo por un hombre al que una patrulla ha interceptado ya. Y avanza por una Petrogrado en estado de sitio. Lenin va a ponerse al frente de la insurrección que dará todo el poder a los soviets. Antes, Ollivier, se ha remontado décadas atrás para contar lo que sucedía en Rusia y en el mundo hasta que se fraguó el movimiento bolchevique, que condujo al pueblo ruso hacia una revolución que cambió Rusia y el mundo.

Reseña de José Vicente Barcia

Evidentemente, no es casual que el libro aparezca cuando se conmemoran los 100 años de la revolución rusa; 50 años desde que Ollivier publicara esta obra es su Francia natal. Este periodista y escritor no fue un observador de laboratorio, ya que se construyó en el periodismo más directo y esencialista. Así, su análisis parte de una denodada voluntad de inmiscuirse en la realidad que describe. En 1964 Ollivier fue testigo directo del impresionante desfile que atestó las calles moscovitas en el 47 aniversario de la Revolución. Fue en ese contexto, de máxima intensidad, en el que el periodista galo decidió hacerse una pregunta fundamental: ¿cuáles fueron las razones fundamentales que hicieron posible la Revolución de los Soviets en un lugar tan alejado de dónde el propio Marx había pronosticado?

Jean-Paul Ollivier nos muestra en “¿Cuándo Amanecerá Camarada?”, la crónica política y social de los años previos a la Revolución, incluyendo, además, las trepidantes horas del asalto insurrecto del 17 que devendría en la Revolución Soviética.

El periodo destituyente, que se sitúa entre 1876 y 1917, es desplegado con gran precisión, con detalles, datos, nombres. De hecho el autor se rodeó de numerosos colaboradores que aportaron documentación y contactos. El propio Ollivier realizó diferentes entrevistas con algunos de los protagonistas que en aquel entonces se encontraban con vida.

Un libro imprescindible que da sentido histórico a través de su caudaloso rigor, arrumbando infames equidistancias y poniendo en valor uno de los intentos más importantes de subversión de la injusticia. Estas páginas rehuyen el sectarismo de los maniqueos y entrecruzan miradas diferentes y, en ocasiones, colisionantes.

Fuente: Público

martes, 25 de julio de 2017

A LA REVOLUCIÓN RUSA CON "PORCELANA DE PROPAGANDA"

La fábrica imperial de la porcelana ha reeditado una colección de 28 artículos diseñados por los artistas rusos más famosos de los años 20, inspirados por la vanguardia.
 
Por RBTH

Después de la Revolución Rusa de 1917, la factoría fue renombrada Fábrica Estatal de Porcelana y comenzó a producir nuevos estilos, combinando formas modernas y tradicionales.

Cuando los bolcheviques tomaron el poder del país, quisieron hacer que la porcelana fuera asequible para las masas. Sólo la clase alta podía comprar esos lujos antes. Los nuevos diseños también representaban la agenda comunista y eran una forma de propaganda. Artistas famosos como Kazimir Malévich, Vasili Kandinski, Vladímir Tatlin, Borís Kustódiev y Kuzmá Petrov-Vodkin crearon nuevas líneas de porcelana inspiradas en la revolución, muchas de las cuales están expuestas en el Museo Estatal del Hermitage de San Petersburgo.

Entre las reencarnaciones modernas de elementos icónicos se encuentran el juego de ajedrez "Rojo y Blanco", teteras y tazas de Malévich, figuras de marineros revolucionarios de San Petersburgo, obreros y platos decorados con símbolos soviéticos como el martillo y la hoz y estrellas rojas.

RBTH ha seleccionado algunos de los artículos más interesantes de la nueva colección. Todos ellos están disponibles para comprar en la tienda de la fábrica en San Petersburgo, o en el sitio web (los artículos son más baratos allí).
Fuente: Fábrica Estatal de Porcelana
El objeto más grande y más caro de la nueva colección de porcelana es el conjunto de ajedrez "Rojo y Blanco" (340.200 rublos o alrededor de 5,769 dólares). Fue diseñado originalmente por dos hermanas que trabajaban en la fábrica: Natalia Dankó esculpió las figuras y Yelena Dankó las pintó. El rey, la reina y los peones rojos son figuras de obreros, campesinos y soldados del Ejército Rojo, mientras que los peones blancos son esclavos encadenados.

Fuente: Fábrica Estatal de PorcelanaArtista Natalia Dankó durante el proceso de creación de la escultura "La familia obrera", 1935.

Fuente: Fábrica Estatal de Porcelana
Otra figura hecha por las hermanas Dankó es la representación de una mujer miembro de la milicia con un arma. Esta escultura tiene piezas de oro, por lo que no es precisamente barata. Cuesta 52.940 rublos - casi 900 dólares.
Fuente: Fábrica Estatal de Porcelana
Una taza de té y platillo diseñado por Kazimir Malévich llamado "El Equilibrio." Sólo cuesta 1.390 rublos (23 dólares).
Fuente: Fábrica Estatal de PorcelanaEsta pieza presenta a un obrero y un campesino, simbolizando la ciudad y el pueblo uniéndose como uno. El artículo se llama "Smichka", una antigua palabra rusa que significa "Unión". Para ponerla en una estantería antes rendrás que sacar del banco 37.000 rublos o 627 dólares.

Fuente: Fábrica Estatal de Porcelana
Estudio artístico de la Fábrica Estatal de Porcelana, 1918.

Fuente: Fábrica Estatal de Porcelana
"Una gran estrella con una gavilla" - la placa fue diseñada por el talentoso artista Serguéi Chejonin. Cuesta 1.190 rublos (20 dólares).

Fuente: Fábrica Estatal de Porcelana
Otra placa llamada "Cinta Roja" con símbolos soviéticos: una cinta roja, martillo, hoz y espiguilla. Tiene un precio de 20 dólares.

Fuente: Fábrica Estatal de Porcelana
Otra imagen del estudio artístico de la fábrica, tomada a finales de los años veinte.
Fuente: Fábrica Estatal de Porcelana
"Trabajadora que borda una bandera" - este artículo también presenta un martillo, una hoz, y una espiguilla. (cuesta 38.200 rublos o 647 dólares).

lunes, 24 de julio de 2017

"LA COMEDIA HUMANA", DE CLEMENT MOREAU, LA GRAN OBRA GRÁFICA DEL ANTIFASCISMO EN EL EXILIO

LA COMEDIA HUMANA
Clement Moreau
Sans Soleil Ediciones
14.50 €
Páginas: 166 b/n
ISBN: 978-84-946119-3-3
Dimensiones: 15 x 15 cm

La comedia humana
fue publicada originalmente en Argentina como tira de prensa entre 1937 y 1938. Constituye uno de los esfuerzos más notables del antifascismo gráfico en el exilio por alertar de los peligros del totalitarismo y por luchar en favor de una Europa democrática, humana y socialmente comprometida. Las imágenes de este libro forman un registro descarnado de las consecuencias inmediatas del nazismo en la vida social de la época y de los horrores que sufrieron los opositores al régimen: la persecución política de la disidencia, el clima enrarecido que favorece la delación y los chivatazos, los interrogatorios, las torturas, el encarcelamiento, los montajes, el ensimismamiento de una colectividad que mira hacia otro lado… la destrucción, en definitiva, de una sociedad y de las relaciones interpersonales, hasta el punto de forzar la huida, el escape, el exilio, a riesgo de perder la vida. La comedia humana ofrece un valioso testimonio sobre el resquebrajamiento moral de la sociedad alemana mediante el depurado estilo expresivo de Clement Moreau, alumno aventajado de Käthe Kollwitz y figura comparable a la de Frans Masereel por su compromiso y reivindicación de una tradición humana y social.

Incluye apéndice con la serie autobiográfica de diecinueve linograbados Fürsorgeerziehung [Educación asistencial], realizada por Moreau en 1929, en la que se representan las duras condiciones de vida de los menores en una institución de asistencia social, obligados a trabajar en el campo y en las fábricas armamentísticas cercanas, y sometidos a un estricto régimen autoritario que no escatimaba en castigos físicos.

CARL MEFFERT –nombre de nacimiento de Clement Moreau– nació en 1903 en la ciudad alemana de Coblenza. Criado en el seno de una familia desestructurada, pasó varios años de su infancia en distintas instituciones asistenciales para menores, sufriendo desde su juventud todo tipo de dificultades, como la condena a prisión por delitos políticos. Hacia 1927 dio comienzo su formación artística como aprendiz de Käthe Kollwitz y, a lo largo de diversas estancias en París o Berlín, frecuentó a figuras de la talla de Georg Grosz, John Heartfield, Emil Orlik o Frans Masereel. El ascenso de Adolf Hitler al poder le obligó a vivir en la clandestinidad. Huyó inicialmente a Suiza, donde adoptó su nuevo nombre conservando únicamente sus iniciales–, y ya en 1935 partió hacia el exilio en Argentina, estableciéndose allí junto a su mujer durante veintiséis años. La mayor parte de su obra gráfica se desarrolló por tanto en el exilio, donde Moreau tuvo además que lidiar con las dificultades sociopolíticas del país, dando como resultado una de las trayectorias más sugerentes y comprometidas de su tiempo. En la última etapa de su vida regresaría a Europa, falleciendo finalmente en Suiza en 1988.

VER LA PUBLICACIÓN EN ISSUU: https://issuu.com/andergondraaguirre/docs/moreau_issuu

viernes, 21 de julio de 2017

TODOS LOS NÚMEROS DE LAS REVISTAS IZQUIERDISTAS LEF Y NOVYI LEF DESCARGABLES EN INTERNET


LEF ("ЛЕФ"), siglas del Levy Front Iskusstv ("Левый фронт искусств") o Frente de Izquierda de las Artes, fue un colectivo cuyas iniciales dieron título a su vez a una revista de vanguardia rusa de los años 20.​ El objetivo del grupo y la revista, como se especificó en uno de los primeros números, fue "revisar la ideología y la práctica del llamado arte de izquierda, y abandonar el individualismo para incrementar el valor del arte para el desarrollo el comunismo."

El LEF, creado en Petrogrado en 1923, reunió a un grupo de escritores, artistas y críticos de la vanguardia rusa, entre los que se encontraban el poeta Vladímir Mayakovski, el realizador Serguéi Eisenstein, el dramaturgo Serguéi Tretiakov, el pintor Aleksandr Ródchenko, o el crítico y editor Ósip Brik.​ El frente vanguardista publicó las revistas LEF (1923-1925) y Novy LEF (1927-1928), como plataforma de oposición al conservadurismo burocrático de la política soviética.​ También sirvió de escaparate para la plataforma de "Arte de Producción" del INJUK («Institut Judózhestvennoy Kultury» o Instituto de Cultura Artística), a través del cual se crearon más de 150 espots propagandísticos y diseños publicitarios, con Ródchenko como diseñador gráfico y Mayakovski como 'creativo'.

LEF

En 1923, contando con fondos del estado soviético y recuperando cierto espíritu de la obra literaria de León Trotsky para la revolución, el crítico Ósip Brik y el poeta y pintor Vladímir Mayakovski crearon la revista LEF, que se convirtió en el portavoz de la izquierda "productivista" del Constructivismo. Las portadas fueron diseñadas por Aleksandr Ródchenko y desde un principio se presentó con innovadores fotomontajes. Incluyó tanto largos poemas de Mayakovski y Serguéi Eisenstein, obras más políticas y periodísticas.

Nueva LEF

En 1927, Mayakovski editó la Nueva LEF ("Новый ЛЕФ" ó "Novy LEF"), junto con el dramaturgo, guionista y fotógrafo Serguéi Tretiakov. En ella se acuñó un nuevo experimento, la factografía, que proponía la fotografía documental como caballo de batalla para la clase obrera, y que luego influyó en la filosofía de Walter Benjamin y Bertolt Brecht. Nueva LEF formaría un frente artístico común con otras publicaciones como la revista de arquitectura constructivista SA, que editaron Moiséi Guínzburg y Aleksandr Vesnín y Proletárskoie Foto. Acusada de formalista, la Nueva LEF cerró en 1929 tras disputas en su dirección entre Mayakovski y Tretiakov.

ACCESO A TODOS LOS NÚMEROS DE LAS REVISTAS LEF Y NOVYI LEF EN PDF: https://monoskop.org/LEF

jueves, 20 de julio de 2017

NUEVO MUSEO SOBRE LAS VANGUARDIAS EN MOSCÚ


Nuevo Museo sobre las Vanguardias en Moscú. Sobre Constructivismo y mucho más

Mientras las autoridades de Moscú señalan edificios constructivistas en una lista la demolición en un proyecto masivo para reubicar a 1,6 millones de residentes de la ciudad, se ha inaugurado en el barrio de Shabolovka un museo sin fines de lucro dedicado a preservar la arquitectura vanguardista de Rusia.

Como suele ocurrir, la justificación de una necesidad primaria, es decir, empleo, salud, vivienda... sirve como justificación para la destrucción del patrimonio. Esta insensibilidad, por nuestro pasado es la que están demostrando las autoridades de Moscú, señalando edificios constructivistas para ser demolidos, como respuesta al proyecto masivo de reubicación de 1,6 millones de habitantes.

Para dar visibilidad y una protección adecuada a los edificios de las vanguardias de la era soviética, una serie de galerias e instituciones privadas se han unido en el barrio de Shabolovka para crea un museo sin animo de lucro dedicado a preservar la arquitectura vanguardista de Rusia, bajo el nombre de The Constructivist Project.

Danilovsky, el barrio de las galerías de Moscú, fue creado hace más de 20 años sobre la base de la asociación creativa "río de Moscú" en el centro de la urbanización Havsko-Shabolovskaya, diseñada a finales de 1920 por los arquitectos N. Travin y B. Blokhin, miembros de la asociación constructivista "Asnova" (Asociación de Nuevos Arquitectos).

Originalmente esta área fue diseñada como un canto a la nueva Moscú post-revolucionaria. En la zona se encuentran numerosos monumentos del constructivismo, por ejemplo, cerca de la galería "Zamoskvorechie" esta una obra maestra de la arquitectura del siglo XX, de renombre mundial: la torre de radio diseñada por el arquitecto Vladimir Shukhov.

El museo cuenta con fotografías, fragmentos arqueológicos, materiales de archivo, planos, elementos interiores recuperados como tiradores de puertas y herramientas pertenecientes al visionario ingeniero de la torre, Vladimir Shukhov. Las historias orales recopiladas por los residentes de Shabolovka durante mucho tiempo se presentan en pantallas de video. Desde 1991 la galería ha organizado más de 600 exposiciones de arte en Moscú, otras ciudades rusas y en el extranjero.

La idea para el espacio vino de la historiadora y activista local Ilya Malcow, que ha pasado años recogiendo artefactos de la zona, muchos de los cuales están ahora expuestos en el museo. El barrio es único, dice, porque fue construido prácticamente desde cero después de la revolución bolchevique en 1917 para albergar a los trabajadores para las nuevas fábricas e instituciones.

La Galería es parte activa de diferentes proyectos en red, que une en una sola idea las exosiciones de todas las galería de los diferentes distritos de Moscú. Uno de los proyectos más significativos es el dedicado al constructivismo, así como a los proyectos históricos y locales relacionadas con la comprensión del patrimonio cultural del distrito Danilovsky y su difusión.

Alexandra Selivanova, describe Shabolovka como un museo al aire libre que es apreciado más por los turistas extranjeros que por la mayoría de los rusos. "En Moscú, hay muchos monumentos dispersos de la vanguardia. Aquí se puede llegar en un área relativamente pequeña a ver tanto los experimentos arquitectónicos como sociales de esa época". comenta Alexandra Selivanova comisaria del proyecto. La estética minimalista y la visión utópica de la arquitectura constructivista y racionalista son impopulares entre los actuales políticos. "Las ideas relacionadas con la liberación de las mujeres de las tareas domésticas... entran en conflicto total con nuestros actuales programas transmitidos por las autoridades. La familia tradicional, patriarcal, no corresponde de ninguna manera a la casa comunal ... donde todos son absolutamente iguales," añade Selivanova.

La estética minimalista y la visión utópica de la arquitectura constructivista y racionalista son impopulares con los burócratas de hoy. "Las ideas relacionadas con la liberación de las mujeres de las tareas domésticas ... contradicen totalmente nuestros actuales programas transmitidos por las autoridades", dice Selivanova. "La familia tradicional, patriarcal, no corresponde de ninguna manera a la casa comunal ... donde todos son absolutamente iguales".

Fuente: Metalocus

La torre de radio Shukhov, vista en una fotografía de 1929, is la estructura más conocida de la época.



miércoles, 19 de julio de 2017

ESCULTURA DE LA EXPOSICIÓN "¿ARTE PARA EL PUEBLO?" EN RUMANÍA

ARTE AL SERVICIO DEL PUEBLO EN LA REPÚBLICA POPULAR RUMANA: ESCULTURA

Extraído de Un Vallekano en Rumanía (http://imbratisare.blogspot.com.es)

"Nosotros, los socialistas, hemos de desenmascarar esa hipocresía y arrancar las falsas insignias, no para obtener una literatura y un arte desgajado de las clases (lo que no será posible hasta que exista la sociedad socialista sin clases), sino para oponer a ese arte que se pretende libre hipócritamente, estando como está ligado a la burguesía, otro verdaderamente libre, abiertamente ligada al proletariado".

 Así lo explicaba Lenin en su artículo "La organización y el arte del partido", y eso es lo que empezó a suceder en los primeros años de la República Popular Rumana, proclamada en 1948 hasta que fue sustituida por la República Socialista de Rumania, en 1965.

A pesar del anticomunismo como ideología oficializada por la burguesía aferrada al poder y con terror a perderlo de nuevo, recientemente se organizó en la capital de Rumanía, Bucarest, una exposición recopilatoria sobre el realismo socialista durante la República Popular Rumana (1948-1965), en la que, ya desde el título, se intuye que no es un homenaje a la cultura obrera de los primeros años del Socialismo rumano, sino una manera de quitarle importancia.

Boris Caragea, "El encuentro", (1950)
Así, en "¿Arte para el pueblo?", título de la exposición, se pretende cuestionar que la cultura de la República Popular Rumana fuera verdaderamente "popular", aunque, finalmente, como suele pasar en todos los países del este de Europa en los que hubo un tiempo en el que la burguesía perdió sus privilegios y el poder o estuvo a punto de hacerlo, les salga el tiro por la culata y consigan todo lo contrario a lo que intencionaban.

En la exposición "¿Arte para el pueblo?", donde se recopilan los principales exponentes de la cultura socialista de los años de la R.P.R., no se aprecia otra cosa que aquel "arte verdaderamente libre, ligado al proletariado" que definía Lenin en su "La organización y el arte del partido": un arte dirigido al pueblo, que homenajeaba a trabajadores, trabajadoras, sus luchas y sus victorias, y que, y eso es lo que más duele a la burguesía que hoy en todo el antiguo campo socialista ha recuperado el poder, se demuestra, como también sucedió en todas las facetas de la producción (industrial, deportiva, agrícola, científica o cultural), que la burguesía es totalmente prescindible para construir riqueza, belleza, ciencia o potencia militar.

Pretendemos en Un Vallekano en Rumanía publicar una selección de las principales obras incluídas en el catálogo de la exposición, y para ello hemos comenzado por la escultura. A continuación podéis disfrutar de variados ejemplos  del poder de la escultura al servicio del pueblo, realizada por y dirigida a la clase trabajadora durante la República Popular Rumana (1948-1965):
Boris Caragea, "Lenin", (1957)
Stefan Csorvassy, "Partisanos Coreanos", (1951)
Peter Bologh, "Jóvenes comunistas en la lucha clandestina",
(1953)

Boris Caragea, "El encuentro", (1950)
Romulus Ladea, "Obrero", (1948)
Iosif Fekete, "Vigilancia de clase", (1948)
Ion Jalea, "Campesina", (1958)
Lelia Zuaf-David, "La primavera de la paz y
de los pueblos", (1956)
Lelia Zuaf-David, "C.I.Parhon, primer presidente
de la República Popular Rumana", (1955)
Maximilian Schulmann, "Stalin en el VII Congreso" (1950)

Maximiliam Schulmann, "La cosecha será nuestra", (1953)
Mihai Onofrei, "Construyendo la línea férrea", (1950)
Iosif Fekete, "El cartero", (1953)
Iulia Onita, "Soldado de la República Popular Rumana", (1953)

Ion Jalea, Bajorrelieve, "Las enseñanzas de Lenin", (1959)

Constantin Lucaci, "Nadador", (1954)
Zoe Balcoianu, "Revolución de 1917", (1950)
Ion Irimescu, "Trabajador de Altos Hornos", (1958)
Geza Vida (Brigadista Internacional rumano en España):
"Revuelta", (1957)
Cristea Grossu, "Reforestación", (1956)

Marc Constantinescu, "Juventud Obrera", (1962)
Naum Corcescu, "Victoria", (1960)
Boris Caragea, "Rompiendo las cadenas",
(1960)
Ovidiu Maitec, "La tejedora", (1960)
Leila Zuaf-David, "Retrato de comunista", (1960)
Constantin Lucaci, "Trabajador de altos hornos", (1961)
Ion Vlad, "Liberación", (1961)

Constantin Lucaci, "La construcción del Socialismo", (1960)
Ion Jalea, "Partisanos", (1960)
Naum Corcescu, "Revuelta campesina de 1907", (1960)
Ion Irimescu, "Víctimas de la huelga de Lupeni de 1929", (1960)
Geza Vida (Brigadista Internacional rumano en España), "Minero", (1960)